Qué pasó. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires planteó reformar el código de Planeamiento urbano y edificación, además de sumar una Ley de plusvalía para financiar reformas. Se proyecta que recién los cambios se verán dentro de 20 años.

Qué se busca. La idea de los dirigentes es que no haya más torres con rejas al rededor, que se dejen de hacer cálculos matemáticos de las superficies construibles y prometen definir alturas por barrios, en algunos poner un tope de 12 pisos por edificio (38 metros de altura). Además, buscará que se creen más espacios públicos, menos tiempo de traslado a los trabajos, la idea es crear oficinas entre las viviendas de familia, y sobre todo proteger el patrimonio.

Alturas de edificios. Se definirá por barrios y según los corredores. Por ejemplo, en la Avenida del Libertador se podrá construir edificios de hasta 38 metros, y en otras avenidas será de 31 metros (Planta baja más 9 pisos). En calles y algunas avenidas será de hasta 16,5 metros (hasta 6 pisos), y en pasajes hasta 10,5 metros (dos pisos).

Ley de plusvalía. Este proyecto intentará que el desarrollador contribuya con el crecimiento y la consolidación de los servicios de infraestructura de la ciudad a través del pago de un porcentaje. De esa recaudación, el Estado destinará un 94% al fondo de Desarrollo urbano y hábitat, será exclusivamente destinado a vivienda y equipamiento sociales, obras de transporte, espacio público e integración de barrios vulnerables.

Nuevas zonas. Otro de los paradigmas es cambiar los “catálogos” de algunas zonas, por ejemplo construir en zonas industriales viviendas,  como el borde del Ricachuelo o de la General Paz.

Población. La Ciudad hoy cuenta con 3 millones de habitantes, y uno de cada 3 hogares es unipersonal. Sin embargo, la Ciudad cuenta con una infraestructura de 6 millones de personas, estás circulan todos los días y de noche vuelven a sus casas afuera, por lo que se intentará hacer atractiva la oferta de hogares cerca de sus trabajos así se viaja menos.