Opinión

¿Es la agonía del ciclo más exitoso de la historia de River?

Tras el 0-3 en Belo Horizonte y la dura eliminación plantea un escenario difícil para River. Gallardo ya no tiene tanto como antes. ¿Y ahora?
Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
River perdió feo con Mineiro y ahora deberá replantearse su futuro. 

River perdió feo con Mineiro y ahora deberá replantearse su futuro. 

Los costos de las partidas masivas de Montiel, Borré, Nacho Fernández, Martínez Quarta y Exequiel Palacios le han quitado brillo a River. Y los últimos mercados de pases apenas le permitieron traer apuestas que hasta aquí no pudieron consolidarse. Las consecuencias han repercutido en lo conceptual.

Hace rato que River no presiona con la intensidad que lo distinguía, ni tiene la fluidez con la pelota de otras ocasiones. Contra Mineiro mostró la peor cara de un deterioro que venía dando señales.

Gallardo buscó con la inclusión de Maidana tener más resguardo para los eventuales desajustes de Paulo Díaz y Martínez en plan de neutralizar a Hulk. Sin embargo, el documento le recordó a Maidana que el tiempo pasa. No pudo con el potente delantero y a partir de este duelo se describe parte del nudo del partido.

Ya en desventaja, Gallardo saca a Maidana para el ingreso de Paradella, y quedó aún más expuesto para las llegadas eficaces de Hulk, Edu Vargas y Matías Zaracho.

Creo que la formación elegida se correspondía con el instinto de protección ante el ataque rival y también obedecía a los bajos niveles de los mediocampistas ofensivos: De la Cruz, Paradella, Palavecino y Carrascal no pudieron imponerse en todo este tiempo y se prestaban el puesto.

La capacidad que tenía este equipo de reiventarse u adaptarse a distintas circunstancias se agotó. El Waterloo de Napoleón llegó a nivel internacional cuando le tocó enfrentar a equipos de mejor estatus. De aquella final con Flamengo en 2019, a la semi anterior con Palmeiras, y ahora esta caída hay una merma de rendimiento inexorable.

Posiblemente este golpe lo haga reflexionar a Gallardo sobre su continuidad. Lo mejor de su obra ya la construyó y lo que vendrá por el contexto será dificultoso. Ha quedado de manifiesto que River no estuvo a la altura de Gallardo en este último tiempo. La economía débil lo obligó a vender y no tuvo acceso a refuerzos de calidad para seguir compitiendo a grandes alturas.

Con River se va de la Libertadores el último equipo argentino. Desde el 2010 que no faltaban representantes de nuestro país en semifinales. Es un síntoma de la “berretización” de nuestro fútbol. Se han perdido calidades que agudizan las distancias con el poder de los equipos brasileños.

Hubo sensaciones de último vals a nivel internacional para el tiempo más glorioso de River. El fútbol, sabio, le fue anunciando este doloroso final.

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