A los ojos del mundo

Guerra de vanidades tras el bochorno en Brasil-Argentina

Se espera que haya un fallo rápido de FIFA luego de la vergüenza mundial ocurrida en San Pablo con la Selección Argentina.
Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
La Selección Argentina

La Selección Argentina, el domingo, frente a una situación inédita.

Más rápido que tarde habrá fallo sobre el bochornoso Brasil-Argentina por Eliminatorias. Corren desde hoy los 6 días que tienen ambas federaciones para esgrimir sus argumentos. Y el punto clave que determinará la sanción pasa por si la Unidad Disciplinaria de la FIFA apunta las responsabilidades hacia la Confederación Brasileña de Fútbol o razones de fuerza mayor ajenas a ella para la suspensión del partido el último domingo en San Pablo.

En el armado de la defensa, la AFA se centrará en la decisión del oficial del partido determinando la suspensión del mismo. Resaltará que FIFA siempre tuvo habilitados en el COMET (sistema informático donde se registran a los futbolistas) a los 4 cuestionados cuando presenta la planilla oficial.

Y respecto del posible castigo a Brasil, los artículos del código disciplinario que se detallan a continuación serán los argumentos que sostendrán los abogados de AFA en este conflicto (Andrés Patón Urich, Ariel Reck y el español Juan de Dios Crespo) para reclamar los puntos:

11 Admisión

1. Todas aquellas federaciones miembro responsables de organizar y supervisar el fútbol en todas sus formas en su país podrán convertirse en miembro de la FIFA. Por esta razón, se recomienda a las federaciones miembro que integren en su seno a todos los grupos de interés determinantes en el fútbol. Se reconocerá como federación miembro a una sola por país, bajo reserva de lo estipulado en los apdos. 5 y 6 del presente artículo.

4. A la solicitud, se adjuntarán los estatutos vigentes de la federación, que deberán contener las siguientes disposiciones obligatorias:

  • a) observar en todo momento los Estatutos, reglamentos y decisiones de la FIFA y de la confederación correspondiente;
  • b) observar las Reglas de Juego en vigor

14 Partido no disputado y suspensión definitiva de un partido

1. Si un partido no puede disputarse o no puede jugarse íntegramente por motivos que no son de fuerza mayor, sino que se derivan de la conducta de uno de los equipos o de una conducta de la cual es responsable una federación o un club, se sancionará a la federación o al club con una multa de al menos 10 000 CHF. Se declarará la derrota por retirada o renuncia, o bien se repetirá el partido.

2. Adicionalmente, se podrán imponer otras medidas disciplinarias a la federación o al club en cuestión.

3. En el supuesto de que un partido se suspenda definitivamente y se repita posteriormente en su totalidad, quedarán anuladas las amonestaciones que se hayan impuesto durante el mismo. En el caso de que se suspenda definitivamente un partido, en particular, por causas de fuerza mayor, y se deba reanudar el encuentro desde el minuto en que hubiera quedado suspendido, las amonestaciones que se hubieran impuesto antes de la suspensión seguirán siendo válidas durante el tiempo de juego restante. Si el partido no se va a repetir, se mantendrán en vigor las amonestaciones que hayan recibido los equipos.

16 Orden y seguridad en los partidos

1. Las federaciones y los clubes que jueguen como locales serán responsables del orden y la seguridad en los estadios y en sus inmediaciones antes, durante y después de los partidos. Serán responsables de cualquier tipo de incidentes, y se les podrán imponer medidas disciplinarias y directivas, salvo que puedan demostrar que no ha habido negligencia por su parte al organizar el partido. En particular, las federaciones, los clubes o los agentes organizadores de partidos con licencia deberán:

  • a) evaluar el nivel de riesgo que planteen los encuentros e indicar a los órganos de la FIFA aquellos que entrañen un riesgo especialmente alto;
  • b) cumplir y aplicar las normas de seguridad existentes (reglamentación de la FIFA, legislación nacional, convenios internacionales) y tomar todas aquellas medidas de seguridad que requieran las circunstancias que se den en el estadio y en sus inmediaciones antes, durante y después del partido; lo mismo será de aplicación en el supuesto de que se produjeran incidentes;
  • c) garantizar la seguridad de los oficiales de partido y la de los jugadores y oficiales del equipo visitante durante su estancia;
  • d) informar a las autoridades locales y colaborar con ellas de forma activa y eficaz;
  • e) garantizar el orden en los estadios y en sus inmediaciones, así como la correcta organización de los partidos.

2. Si uno o varios seguidores de una federación o club adoptan las conductas inadecuadas descritas a continuación, las federaciones y los clubes correspondientes serán responsables y, por ende, se les podrán imponer medidas disciplinarias y directivas, incluso si pueden demostrar que no ha habido negligencia por su parte vinculada con la organización del partido:

  • a) la invasión o la tentativa de invasión del terreno de juego;
  • b) el lanzamiento de objetos;
  • c) prender fuegos artificiales u otros objetos;
  • d) el uso de punteros láser o dispositivos electrónicos similares

Si bien la CBF pareciera víctima de las autoridades sanitarias brasileñas que no aceptaron el acuerdo de excepción con los planteles de fútbol, aquí quedan especificadas sus obligaciones en la organización del partido. Hasta el abogado especialista en derecho deportivo Norberto Outerelo pide revisar el art.11 del estatuto de FIFA por el cual las asociaciones afiliadas para ser ADMITIDAS se comprometen a cumplir con obligaciones y normas. Según se anima a esbozar el propio Outerelo en diálogo con radio La Red, Brasil “está hasta las manos y corre riesgo de no jugar el próximo mundial”.

Si la Confederación Brasileña logra validar que la suspensión se da por razones de “fuerza mayor”, el partido podría reanudarse con sanciones económicas o de cambios de sede para el seleccionado brasileño.

Si bien los aspectos técnicos del fallo tienen graduaciones e interpretaciones, lo ocurrido el domingo detonará en un nuevo orden en el mapa del fútbol. El comportamiento de los gobiernos de Brasil y el Reino Unido le quita a la FIFA ese poder casi de Vaticano que solía tener. La entidad regente del fútbol mundial tiene con este fallo la oportunidad de revalidar su autoridad, aunque una pandemia haya mostrado sus grietas.

La invasión de los gobiernos se añade a la disputa de intereses con las ligas poderosas de Europa en cuanto a cesión de jugadores. El mapa del fútbol se ve amenazado y el fallo también se juega en esa guerra de vanidades.

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