Tensión

La Corte Suprema brasileña definirá si suspende la Copa América 2021 aunque la CONMEBOL confía en que se juegue

El jueves será el día clave para saber si la Copa América se disputará a partir del domingo o si quedará suspendida debido al avance del COVID-19 en la región.
La Copa América

La Copa América, una incógnita.

El Tribunal Supremo Federal de Brasil programó una sesión extraordinaria para el jueves para tratar con urgencia y decidir si la Copa América se hará o no en Brasil. Desde la CONMEBOL confían en que la Copa no se suspenderá. La audiencia es parte de un proceso presentado por el Partido Socialista Brasileño (PSB) y el diputado federal Júlio César Delgado, que cuenta con la relatoría de la ministra Carmen Lúcia, autora de la solicitud de sesión.

Según su orden, los ministros deben analizar en 24 horas, en plenario, cómo proceder con el concurso. Carmen Lúcia argumentó que la programación de la sesión extraordinaria se debió a "la excepcional urgencia y relevancia del caso y la necesidad de su pronta conclusión, considerando que el inicio de la disputada competencia deportiva está anunciado para el próximo 13 de junio".

El proceso se distribuyó en el Tribunal el 1 de junio, un día después del anuncio de la Conmebol de que la Copa América llegaría a Brasil.

https://twitter.com/RBandeirantes/status/1402348637401792522

Júlio Delgado es autor de otra demanda en el Tribunal Federal de Distrito. Los argumentos en las peticiones iniciales de los dos procesos son similares. Sigue la línea de que "es un auténtico disparate albergar un evento de esta magnitud en un momento tan delicado, como si las dificultades actuales que ya se están afrontando no fueran suficientes".

Brasil se convirtió en sede de la Copa América luego de atender el pedido de la Conmebol, que se encontró sin salida para el torneo, ya que Colombia y Argentina ya no podían albergar la competencia. En el caso de los colombianos, el punto crucial fue la ola de protestas en las calles, que puso en riesgo la seguridad del país. Más tarde, el gobierno argentino se echó atrás cuando vio que la pandemia se intensificaba en su territorio.