Qué pasó. El juez federal Claudio Bonadio viajó anoche rumbo a Suiza para investigar si el titular de la AFI, Gustavo Arribas, amigo del presidente Mauricio Macri, recibió dinero vinculado a las coimas de Odebrecht.

La noticia fue un secreto para los pasillos de Comodoro Py 2002. Pero según pudo saber A24.com, la Corte Suprema de Justicia autorizó la travesía el lunes pasado. Y así Bonadio partió anoche, vía Roma, rumbo a las tierras helvéticas, donde se quedará hasta el 21 de marzo.

Bonadio lleva adelante una causa en donde Arribas se presentó como víctima: el jefe de los espías denunció al arrepentido brasileño Leonardo Meirelles por falso testimonio. Mientras tanto, la causa contra Arribas ya fue cerrada. Sólo queda un último recurso en la Corte Suprema de Justicia, por parte de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) para intentar abrirla.

El caso. Arribas es el jefe de la central de espías. Una investigación de La Nación reveló que en 2013 habría recibido cinco transferencias realizadas por Leonardo Meirelles, uno de los arrepentidos del caso Lava Jato, que confesó haber pagado coimas a funcionarios argentinos. Meirelles aseguró que hubo cinco transferencias por US$ 600 mil, vía Hong Kong-Nueva York-Suiza en setiembre de 2013, justo en momentos en que se relanzaba el plan de Odebrecht para implementar el soterramiento del tren Sarmiento. Cuatro de las operaciones decían “complete”  y la última, por 70 mil dólares, figuraba como “processsed”.

Denuncia 1. A raíz de esa información, la diputada Elisa “Lilita” Carrió hizo la denuncia para investigar a Arribas. El juez Rodolfo Canicoba Corral tomó el caso, con el impulso del fiscal Federico Delgado que motorizó una serie de diligencias.

Arribas se justificó: admitió haber recibido sólo una de las transferencias denunciadas por Meirelles, pero dijo que se trató de un pago de US$ 70.475 que le hizo Atila Reys Silva por una compra de muebles de un departamento en San Pablo, que el funcionario había vendido con anterioridad. Con esa explicación y unos extractos bancarios, Canicoba Corral cerró la causa: dijo que seguir investigando a Arribas, como pedia Delgado, era una excursión de pesca.

"No hay sobornos de particulares, el delito tiene que ser de un funcionario público".

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Pero mientras Delgado apelaba sin suerte, Meirelles aceptó declarar por videoconferencia desde Brasil y confirmó los pagos bajo sospecha.

Denuncia 2. Arribas acusó a Meirelles de falso testimonio. Fue después de que, con la causa ya cerrada por Canicoba, Meirelles reafirmara por videoconferencia ante la Justicia argentina que hizo  transferencias bancarias a favor del titular de la AFI. El expediente quedó en el juzgado de Bonadio, que en septiembre libró exhortos.

Brasil. La semana pasada, la Policía de Brasil acusó al jefe de las AFI, Gustavo Arribas, de recibir u$s 850.000 por medio de un esquema investigado en la "Operación Descarte", un desdoblamiento del "Lava Jato". Más tarde, el funcionario emitió un comunicado en el que aseguró que no tiene vinculación con esa causa y ratificó su inocencia.

Cómo sigue el caso. Bonadio se encuentra en Suiza en busca de la información bancaria en la denuncia contra Meirelles. Mientras tanto en la Corte Suprema queda un recurso de la Procuración de Investigaciones Administrativas para intentar ser legitimada y reabrir la causa contra Arribas.