Se designaron 764 varones y 368 mujeres en puestos de la Justicia Nacional y de la Justicia Federal durante los últimos 18 años. O sea, por cada mujer designada a un puesto, más de dos varones fueron designados. En 2018, la brecha de género se emparejó, aunque el sexo masculino sigue siendo mayoritario.

En promedio se designaron 40 varones por año en puestos de la Justicia Federal, mientras que ese valor cayó a 19 puestos por año para las mujeres.

Los datos, relevados por la Oficina de Decretos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, corresponden al relevamiento de los boletines oficiales de 2000 al 2018, con una última actualización el 16 de julio de 2018.

El año más desequilibrado fue 2004, año en el que los varones representaron el 75% del total de los ingresos (41 contra 14 incorporaciones de mujeres). En 2000, si bien solo fueron designados 3 varones, no se incorporó a ninguna mujer.

La desigualdad también se vio en los cargos: de los 743 jueces designados en esos 18 años, 499 fueron varones y 244 mujeres. Eso quiere decir que por cada jueza designada, 2 jueces varones fueron sumados a la justicia federal y nacional.

En cuanto a los fiscales, la desproporción es aún mayor: por cada fiscal mujer, hubo tres designaciones a fiscales varones (53 mujeres contra 148 varones).

Por último, al cargo de defensor hubo 117 designaciones de varones contra 71 de mujeres.