Los fiscales atraviesan momentos de vértigo y cambio.  Al reemplazo de Alejandra Gils Carbó del Ministerio Público Fiscal, le siguió la tarea del procurador interino Eduardo Ezequiel Casal que inició un proceso de saneamiento administrativo para ajustar el organismo a su ley orgánica.

Más allá de las obvias implicancias políticas - que a nadie se le escapan-,  ese proceso de reorganización explica los traslados de los fiscales Juan Pedro Zoni y  Alejandro Gómez Barbella cuyas designaciones eran discutibles.

Por estos días, “la movida” pasa por el recorrido de la nueva candidata a jefa de los fiscales Inés Weinberg de Roca y la modificación del nuevo Código de Procedimientos - que sancionó el kirchnerismo en 2014- que se apresta a aprobar el Congreso y que empezará a regir en breve desde Salta hacia todo el país de manera gradual.

Esta herramienta tiene dos novedades que también van a cambiar el sistema de justicia:

  • El ejercicio de la acción penal queda sólo en manos de los fiscales que, lógicamente, van a tener más poder político.
  • Si los legisladores convierten en ley el proyecto, nuevas tecnologías estarán en manos de los investigadores que suponen un giro copernicano en el modo de encarar los casos. En efecto, los fiscales y jueces podrán ingresar a todos los dispositivos electrónicos de los imputados desde lugares que hasta ahora parecen imposibles.

Dos interrogantes se abren en este sentido:

  • Por un lado, la necesidad de reglamentar muy puntillosamente la forma en que semejante poder se va a ejercer.
  • Por el otro, la necesidad de capacitar a los funcionarios judiciales que van a pasar de usar el viejo fax a poder intervenir de modo remoto los dispositivos electrónicos de ciudadanos que pueden estar a kilómetros de distancia de la sede de las fiscalías.

Con las condiciones actuales, genera cierto resquemor solo pensar lo que podría pasar con esta reforma legal sin mecanismos de rendición de cuentas.

Aquí, la suerte correrá dependiendo de qué ala judicial de Cambiemos - pragmática o la republicana- prime.

Así como la política tiene una oportunidad histórica, también el sistema judicial deberá elegir entre mantener estos esquemas que llevaron a esta crisis o tomar las decisiones necesarias para enfrentar los presentes desafíos.