Garavano: “Comodoro Py es una de las grandes deudas de la Justicia hacia la sociedad”
GermánGaravano

Garavano: “Comodoro Py es una de las grandes deudas de la Justicia hacia la sociedad”

Desmiente que el Gobierno de Macri tenga lista de jueces enemigos y amigos. También dice que es un mito que el presidente de Boca, Daniel Angelici, sea parte de la mesa judicial.

Su preocupación más grande es cómo funciona el sistema judicial y, en especial, Comodoro Py. “Cuando dicen que hay que depurar jueces pienso que no es lo que da mejores resultados”, explicó en una entrevista a A24.com el ministro de Justicia, Germán Garavano, en su oficina ubicada en la ex Esma.

Usted trabajó en Comodoro Py, ¿cómo fue esa experiencia?

Sí, casi que lo inauguré. Yo estaba en el Tribunal Oral 1 que fue el primero que se mudó a Comodoro Py.  

Lo conoce desde adentro…

Mi padre, en algún momento le habían ofrecido ser juez federal, siempre me llevaba de chiquito a recorrer tribunales y me decía sobre los -en ese momento- seis jueces federales “estos pueden poner presos al Presidente”.  En el Gobierno de Alfonsín te estoy hablando…

Ahora como ministro de Justicia, ¿cuál es su mirada sobre Comodoro Py?

Soy muy crítico. Creo que no se pueden hacer generalizaciones, que hay jueces y fiscales mejores que otros. Pero mi sensación es que Comodoro Py es una de las grandes deudas de la Justicia hacia la sociedad y la institucionalidad del país.

¿Cuán cerca estamos de que eso mejore?

Este Gobierno inició un camino institucional en el que hubo algunos jueces formalmente muy cuestionados con evidencias.  El Consejo de la Magistratura avanzó en los procesos disciplinarios. Aceptamos renuncias, caso Oyarbide. En otros casos se han removido jueces. Creo que es importante este proceso así como también el desafío del Consejo de la Magistratura de elegir a los reemplazantes de esos jueces que fueron removidos.

Por otro lado, en términos sistémicos, a lo mejor las críticas alcanzan a Comodoro Py y por eso nos parece tan importante avanzar en el cambio del sistema procesal penal. Avanzar a un sistema adversarial, que es un sistema más equilibrado, donde el sistema acusatorio es mucho más eficaz y respetuoso de las garantías de los imputados. Creemos que ese es el camino.

¿Se considera parte de la mesa judicial de Macri?

Si es que existe tal cosa, sí.

¿Es un mito?

En realidad, es una mesa en la que estamos con el secretario de Justicia Santiago Otamendi, el representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura Juan Bautista Mahíques, el secretario legal y técnico, Pablo Clusellas, y el asesor presidencial, José Torello. Macri no participa. Nos reunimos una o dos veces por semana. Allí básicamente discutimos de todos los candidatos que eleva el Consejo de la Magistratura para ser juez o fiscal o defensor, quiénes parecen ser los mejores capacitados para esas funciones. Y se le propone al Presidente. En esa mesa también se discuten otras cosas vinculadas a la Justicia, al Consejo de la Magistratura.

¿Por qué se filtra por los diarios y nadie lo desmiente que el Gobierno tiene una lista de jueces bien vistos y otros no? ¿Cuál es el criterio?

¿Dónde? El Gobierno lejos está de eso. Si uno recoge todas mis declaraciones, salvo referencias concretas a casos investigados por el Consejo de la Magistratura, no existe tal cosa. De hecho he visto algunos medios de comunicación y me río de lo que dicen sobre los jueces que van a sacar o los que van a nombrar. O quiénes son los preferidos. Desmiento totalmente que haya una lista de jueces que el gobierno no quiere y otros que sí. Es una leyenda urbana que yo no sé si algunos jueces no colaboran en esos armados. Obviamente que uno puede tener una peor imagen de un juez que de otro, pero la verdad es que no hacemos listas. Son horribles las listas, yo las he sufrido durante el gobierno anterior.

Se dice que participa activamente de esa mesa judicial Daniel Angelici…

No. Es muy fácil de demostrar. Me ven todos los periodistas que están en la Casa de Gobierno. Quiero que alguien diga si alguna vez vio entrar a Angelici a la oficina de Clusellas que es donde nos reunimos. Conmigo no estuvo jamás. De hecho yo he declarado testimonialmente sobre alguna de estas cuestiones y no.

¿Y cuál es el rol de Angelici en la Justicia?

Discutí mucho en su momento con Angelici cuando yo era fiscal de la ciudad y él es un dirigente radical. Él es abogado, de hecho tiene algún cargo en el Colegio de Abogados y obviamente que tiene muchas vinculaciones con distintos jueces, fiscales pero en esa mesa no interviene en las decisiones…

Se dice que Boca es una extensión de Comodoro Py, ¿cómo es eso?

Es un tema que desconozco. Nunca fui a la cancha de Boca ni cuando Macri ni cuando Angelici eran presidentes así que desconozco las verdades del mundo Boca y Comodoro Py. Creo que más allá de Boca esto tiene que ver con lo que hablábamos antes: estas relaciones existen, siempre han existido relaciones y siempre por este rol político que tiene Comodoro Py . El desafío que se ha planteado el Gobierno es que no haya relaciones oficiales de este tipo. Y si va a hablar alguien con un juez ese voy a ser yo que soy el Ministro de Justicia . Si después, el resto habla con otras personas el resto corre por los que hablan.  

¿Es cierto que el consejero Mahíques se sobrepasa en sus funciones, tal como pasaba con otros representantes del Ejecutivo en gobiernos anteriores?

Desconozco que hace en Comodoro Py, pero él es el representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, por lo cual tiene un rol institucional. Al ser consejero tiene una relación no solo con Comodoro Py sino con todos los jueces. Y es el que maneja las relaciones con el Poder Judicial. Me parece que este es un rol institucional.

¿No piensa que quizás fue un poco desprolijo nombrar al hermano de Mahíques como ayudante del fiscal Pollicita en una causa contra Cristina Kirchner?

Desconozco los pormenores. Creo que lo designó Gils Carbó, con lo cual lejos está de tener alguna relación el Gobierno con esa designación. Igual más allá de esto, la cosa de “la familia judicial” no es algo que particularmente me agrade. Pero , por otro lado, reconozco que - no solo le pasa a Mahíques- que son gente valiosa, hacen carreras independientes y son hermanos o parientes.

¿Qué plan tienen para acercar la Justicia a la sociedad y que confíen en ella?

La verdad es que nuestro sistema judicial tiene un problema cultural. Hay un problema de gestión que engloba la tecnología hasta la forma en la que conducen los procesos. Y después hay un problema de independencia y seriedad de los propios actores del sistema. Por eso, si uno logra cambiar el sistema generando mecanismos más transparentes, que funcione y con más costos si uno incumple la ley se puede mejorar. Yo soy muy de cambiar sistemas, cuando dicen que hay que depurar jueces pienso que no es lo que tenga mejores resultados. Tampoco los jueces maravilla como el juez brasileño Sergio Moro.

Ya que menciona el Lava Jato, vemos cómo avanzó en Brasil y cómo avanzó en Perú y uno se pregunta ¿por qué en Argentina no hay un solo juicio como en esos países? ¿Por qué nuestro país no acepta las condiciones que ofrece Brasil para acceder a la información?

Son causas que están en trámite y encima varias cosas no pasaron por mí sino por Cancillería y otros organismos. Pero tengo entendido que varios jueces interpretaron que las exigencias que pone el Ministerio Público de Brasil para compartir la información no serían constitucionales o no serían legales en la Argentina. Igualmente la Justicia debiera ver igual cómo hace para obtener información. En su momento nosotros generamos un contacto con la fiscalía de Estados Unidos que brindaron muchos datos.

¿La Oficina Anticorrupción hizo algo al respecto con el Lava Jato argentino?

Sí. Gracias a Ignacio Irigaray - subsecretario de investigaciones de la OA - se ha hecho un buen trabajo. Obviamente con todas sus limitaciones porque en realidad la verdadera lógica debe ser prevenir la corrupción e indagar sobre la actuación administrativa del Estado. Y no tanto como un acusador.

Pero en el Lava Jato la OA es querellante, ¿qué piensa de que Laura Alonso siendo militante del PRO esté al frente del organismo en una causa tan sensible donde también hay implicados personajes cercanos al Presidente?

En realidad el que debería tener un rol central en estos delitos de corrupción es la Procuraduría de Investigaciones Administrativas. Y el que está en deuda con esto es el Ministerio Público Fiscal que sigue con ese rol más pasivo cuando hoy debería convertirse en un gran actor. Este es el desafío que va a tener el nuevo Procurador.

¿Cómo es su relación con Lorenzetti?

Siempre tuve una relación institucional y la mantendré. No lo conocía desde antes y llevamos más de dos años, donde ha habido acuerdos, desacuerdos y conflictos pero es una relación institucional.

¿Qué piensa sobre su anuncio de las reformas del Poder Judicial?

Siempre dije que es el Poder Judicial el que debe liberar las reformas y los otros poderes acompañar. Hay una serie de cambios muy profundos que los deben hacer ellos y nosotros celebramos esta iniciativa. Ojalá tengan éxito y ojalá se atrevan a vencer la propia resistencia de los propios jueces a estos procesos de cambio. El Gobierno va a apoyar. Es un desafío muy grande y ojalá sean resultados que le cambie la vida a la gente y no diez proyectos de ley que van a tardar diez años. Entré en el 88 en la Justicia y  los expedientes judiciales - salvo por el juicio oral - no cambiaron en nada. Se escribe igual, las resoluciones no las entiende nadie, se recolecta información que no sirve para nada, se piden medidas que no tienen sentido. Necesitan trabajar de otra manera. Eso no necesita ninguna ley y ese es el desafío.