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JUDICIALES

Por qué hay cautela en tribunales a la hora de evaluar el éxito final de la causa de los Cuadernos

Por qué hay cautela en tribunales a la hora de evaluar el éxito final de la causa de los Cuadernos
Cuadernos Cabot

La causa conocida como “los Cuadernos de las coimas” está habitada cada vez por más sospechas. Aunque hasta ahora ha sido un éxito la investigación judicial porque hay 53 empresarios y ex funcionarios acusados, entre los que está la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cualquier observador que preste cierta atención podrá notar que la Cámara Federal ha sido muy prudente a la hora de convalidar las decisiones del juez Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli.

Esto es así a punto tal que, si se observan con detenimiento las distintas afirmaciones en las resoluciones de los camaristas a la hora de revisar las decisiones de Bonadio, se podrá detectar que las mismas están precedidas de reparos como “por el momento”, “con la probabilidad que esta etapa del proceso requiere” o “más allá de lo que pase en el juicio oral”. En la jerga judicial, ello significa dudas.

Por ejemplo, cuando consideraron que los empresarios no formaron parte de la supuesta asociación ilícita, los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi señalaron “no se proyecta - por el momento- la finalidad descripta en la imputación del delito de asociación ilícita”. O cuando exhortaron a Bonadio a elevar a juicio el expediente: “esto es por lo menos lo que se ha tenido por provisionalmente acreditado en una primera resolución”. O cuando respaldaron a Bonadio por los arrepentidos: "Sin perjuicio de ello, corresponde efectuar la aclaración que en la presente resolución se valorarán los testimonios de los imputados colaboradores en base a la prueba incorporada hasta el momento, sin perjuicio que, mediante la incorporación de nuevos elementos, se corroboren nuevos aspectos de sus declaraciones", entre muchas otras.

Es decir, en algún punto, se ha pateado la pelota para adelante porque hay muchos puntos que nunca se esclarecieron: cómo fue el origen del expediente y cuál fue el rol de Marcelo D´Alessio, procesado en Dolores, pero que es una prueba que sostiene un segmento de la investigación de Stornelli y Bonadio. Y ello es muy difícil de esclarecer en la etapa de investigación porque es escrita y quienes escriben son el juez y el fiscal. Por esto, las dudas deben disiparse en la etapa oral, de acuerdo con los jueces Bruglia y Bertuzzi.

Cuadernos es una causa que, aún cuando potencialmente podría significar un gran paso en el proceso de reconstrucción de la confianza pública, condimentos tales como la forma en que se organizó, en la que el juez y el fiscal la llevaron adelante con cuestiones como las de los arrepentidos en las que los abogados defensores originales eran reemplazados por un defensor oficial y automáticamente había arrepentimientos hicieron que esté siempre habitada por la sospecha. Esto explica por qué en tribunales hay cautela a la hora de evaluar el éxito final de esa pesquisa.

En este contexto, la nueva aparición de los seis cuadernos entregados por un anónimo al colega del diario La Nación Diego Cabot no hace más que reafirmar las sospechas preexistentes.

Si bien la primera noticia podría haber sido buena porque aparecieron aquellos elementos cuya ausencia se usó para deslegitimar la investigación al decir que eran fotocopias, a tres días de las elecciones, las preguntas son muchas. Quién los tenía, por qué los tenía, dónde los tenía, etc. De hecho, hasta ahora sabíamos que se habían quemado y de golpe parece que no. En fin, interrogantes de difícil respuesta que se acercan más a un enigma propio de la noche de brujas, que a la ciencia jurídica.

Por lo tanto, se abren dos alternativas.

La primera es que comience el juicio oral y se disuelva la investigación cuando todas esas partes del expediente cuestionadas pero soldadas por Bonadio y Stornelli dejen de estarlo y sean pasibles de un amplio debate.

La segunda es que, de algún modo, esto se corrobore.

Lo que está claro es que hace falta un juicio oral y público. Y en tal caso, la experiencia indica que las investigaciones que son tan discutidas como la de los “Cuadernos” rara vez llegan a juicio y si llegan el final no es el que indica la Constitución.

por Catalina de Elía @CatadeElia
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