La historia de Chapel S.A: lejana postal de la época en que Comodoro Py le perdonaba todo a los Kirchner
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La historia de Chapel S.A: lejana postal de la época en que Comodoro Py le perdonaba todo a los Kirchner

En diciembre de 2007, momento en el que Néstor Kirchner se preparaba para cederle la presidencia a Cristina, el matrimonio y su hijo mayor formaron una consultora llamada Chapel S.A para brindar servicios de consultoría financiera y de inversión. Chapel S.A estaba conformada por tres integrantes: Máximo Kirchner, que era el titular y Néstor y Cristina, que eran los directores suplentes.

Cuando se conoció esto públicamente, el conflicto de intereses que ello generaba despertó una gran polémica así como también una denuncia penal `por negociaciones incompatibles con la función pública.

La misma cayó en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi, quien sobreseyó al matrimonio Kirchner y cerró la causa. Para el juez, no hubo negociación incompatible porque la empresa no había tenido actividad y Cristina Kirchner no había ejercido el cargo. El fiscal Federico Delgado no coincidió con el juez y apeló. Además pidió que se investigaran la relación de los acusados con el estudio contable de Manzanares y Montaner. Pero no tuvo suerte.

El 15 de septiembre de 2010, el fiscal general ante la Cámara, Germán Moldes, desistió del recurso de apelación que había interpuesto el fiscal Delgado contra el fallo de primera instancia.

El caso revela que los cuadernos de Centeno responden a una trama previa. Hace mucho tiempo que la corrupción llegó a conocimiento de las autoridades, con suerte dispar. Este caso en particular es revelador porque la familia presidencial formó una consultora para asesorar a empresas que pensaban invertir en nuestro país ¿qué otra firma podía tener mejor información que la derivada de la propia presidencia?

El conflicto de intereses, la mercantilización de la información del Estado y el uso de la cosa pública para fines particulares muestran la forma en que funciona la corrupción y, por sobre todas las cosas, exhiben que la justicia no siempre tuvo los ojos vendados.