Los presidentes y los actos por la AMIA: un termómetro de los reclamos por la impunidad
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Los presidentes y los actos por la AMIA: un termómetro de los reclamos por la impunidad

Apenas llegaron a la Casa Rosada, casi todos los presidentes de la Nación fueron a los actos de la AMIA. No siempre pudieron volver con la aprobación de los familiares de las víctimas y la dirigencia comunitaria. Con solo ver la tapa de los diarios, a lo largo de los 24 años, se puede notar el peso que cobraba ese escenario y cómo se marcaron los acercamientos y críticas a cada gestión.

Conscientes del impacto que provocó el ataque, la certeza de que la bomba fue destinada a todos los argentinos y la falta de respuestas desde las institucionales, la presencia de un presidente en un aniversario parecía un buen augurio al inicio de la gestión, un gesto claro de que había un compromiso para terminar con la impunidad. Desde su lugar de espectadores, muchos escucharon silbidos a sus antecesores. Quizás sabían que pronto podría tocarle a ellos.

En 1997, Laura Ginsberg, que había perdido a su marido en el ataque, pronunció un memorable discurso en el que sostuvo: “Yo acuso al gobierno de Carlos Menem y Eduardo Duhalde de consentir la impunidad. Yo acuso al gobierno de Menem y Duhalde de encubrir la conexión local que sirvió para matar a nuestros familiares. Sólo cuando se haga justicia, nuestros muertos podrán descansar en paz". El entonces ministro del Interior Carlos Corach se fue del acto bajo silbidos y el titular de la DAIA Rubén Beraja fue a disculparse por lo sucedido.

Fernando De la Rúa fue al acto en el 2000, pero en el 2001 eligió ir el día anterior a dejar una ofrenda floral. Duhalde fue el único presidente que jamás asistió. Era lógico: era el gobernador bonaerense en momentos en que funcionaba la maldita policía.

Néstor Kirchner fue el presidente que más veces fue. Incluso, desde el palco, anunció a directivos de la AMIA la aparición de 45 cassettes que la Policía Federal extravió hace 10 años y que podrían ayudar al esclarecimiento del atentado contra la mutual judía. Hasta el juez de la causa dijo que se había enterado por el discurso presidencial. Pero en aniversario 21, le advirtieron: “Señor presidente, después de tres años de gobierno ya no alcanza con decir que la causa AMIA es una vergüenza nacional”.

Cristina Kirchner acompañó a su marido siendo senadora, pero también se apersonó siendo presidenta. En el 2007 le pidieron “romper con Irán”. El pacto con Irán, en 2013, dividió una vez a los más a los familiares. Mauricio Macri fue en 2016, con la carta de haber hecho caer judicialmente el Memorándum.