¿Quién es Roberto Baratta, la mano derecha de De Vido que puede salpicar a todo el kirchnerismo?
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¿Quién es Roberto Baratta, la mano derecha de De Vido que puede salpicar a todo el kirchnerismo?

Antes de conocer al ex presidente Néstor Kirchner, Roberto Baratta era taxista. A partir de ese momento, su ascenso político fue vertiginoso, y en los últimos años del kirchnerismo todos los identificaban como la mano derecha del mismísimo Julio De Vido.

En los hechos, Baratta fue subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación. Bajo su mando estuvo, durante la mayor parte del kirchnerismo, la empresa petrolera estatal ENARSA y también la mina de Río Turbio.

Ese hombre todopoderoso fue detenido hoy por orden del juez federal Claudio Bonadio en una causa por el supuesto reparto de coimas millonarias. Pero no es la primera vez que queda tras las rejas: en octubre de 2017, ya había sido detenido por supuestas irregularidades en la compra de gas licuado.

En ese momento, Baratta consiguió su libertad por decisión de la Sala I de la Cámara federal porteña, que dictó la falta de mérito en la causa en que también lo había procesado y detenido Bonadio.

Cómo conoció a Kirchner. Según relató el propio Baratta, en medio de la crisis de 2001 fue echado de la empresa Société Générale de Surveillance (SGS), donde hacía control de precios de mercadería y con la indemnización compró un taxi, el que puso a trabajar en la flota de su ex suegro.

"Un día de lluvia entré a un bar a tomar un café ubicado en Juncal y Uruguay, llamado Moliere, a esperar que parara de llover. Me acerqué al encargado del bar a ofrecerle los servicios de radiotaxi. En la mesa cercana estaba Néstor Kirchner, a quien tenía de vista, quien escuchó la conversación y en ese momento él me pidió tomar un café a solas conmigo", contó.

El detenido ex funcionario también sostuvo que con el tiempo la relación creció "y se formaron los equipos técnicos de la campaña" que llevó a la presidencia a Kirchner, en 2003, en las que realizó tareas de comercio internacional. Ese mismo año conoció a De Vido, que por entonces era funcionario de Santa Cruz, y trabajó con él hasta los últimos días de kirchnerismo. El final de la historia ya se conoce: hoy los dos están tras las rejas.