Casa Rosada

Alberto define la economía de la pandemia entre los reclamos del FMI y de los movimientos sociales

Entre la tensión con el FMI, crecientes reclamos sociales y duros controles a empresarios. El mayor temor: la "inflación psicológica".
por Stella Gárnica | 09 de abril de 2021 - 15:03
Alberto Fernández anunció las nuevas restricciones en un clima de extrema tensión por la crisis económica

Alberto Fernández anunció las nuevas restricciones en un clima de extrema tensión por la crisis económica, social y las negociaciones con el FMI. Foto: Presidencia.

El presidente Alberto Fernández decidió apostar a una postura más dura alineada con los principios que le impone la vicepresidenta, Cristina Kirchner. Ante la incertidumbre por la llegada de la segunda ola de la pandemia, anunció que se vuelve a poner “al mando” de la crisis con nuevas restricciones para circular, pero con medidas más light de las que le reclamaba el kirchnerismo. Porque, en realidad, el debate de fondo es cómo evitar una profundización de la crisis en la economía y avanzar en el acuerdo con el FMI.

Ante la incertidumbre por la segunda ola de la pandemia y un eventual desborde del sistema sanitario volvió a quedar al descubierto el temor de la sociedad de que se vuelva a ordenar un cierre total de la economía como en la extensa cuarentena de 2020 que derivó en cientos de miles de cierres de empresas, comercios y puestos de trabajo, y una disparada sustancial de la pobreza.

Por eso, a horas del anuncio del Presidente, explotaron masivos reclamos de los sectores más vulnerables que el jueves colmaron las calles porteñas. A los piqueteros que reclaman el regreso del IFE, se sumaron gremios afectados por las nuevas restricciones como los gastronómicos o transportistas.

En el medio, aparecieron gestos con los Estados Unidos que parecieron coordinados rumbo a un acuerdo con el FMI en mejores condiciones de las usuales.

El Presidente habló ante el Consejo Económico y Social ante representantes de organismos internacionales de la ONU; el ministro de Economía, Martín Guzmán, durante un zoom con el FMI; ambos reclamaron una vez más, mejores condiciones de plazos y tasas para pagar la deuda.

El canciller Felipe Solá, y los ministros de Defensa, Agustín Rossi y de Salud, Carla Vizzotti, oficiaron de facilitadores de la visita de funcionarios norteamericanos que llegaron a donar hospitales móviles. A esas visitas se sumó la decisión del presidente Joe Biden de destrabar los insumos para la vacuna AstraZeneca que fabrican México y Argentina en conjunto y que Alberto anunció, espera que lleguen más de 3 millones de dosis antes del 30 de abril.

Pero lejos de avanzar en un acuerdo, el FMI les advirtió, en otro foro internacional, sobre la demora en un acuerdo como consecuencia de las internas en el propio oficialismo. "Las negociaciones siguen", insistieron inmutables, fuentes cercanas a Guzmán ante la consulta de A24.com.

En el medio, el gabinete económico con Santiago Cafiero, a la cabeza, se reunió de urgencia el viernes en la Casa Rosada para avanzar en la instrumentación de nuevas medidas de ayuda económica e intentar contener lo que la Casa Rosada teme: un agravamiento de la situación social. La principal medida que se tomó fue que los sectores afectados por las nuevas restricciones accederán a un beneficio de Repro II de hasta $18.000 por trabajador. Aunque deberán probar tuvieron una pérdida de facturación real mayor al 20% comparado con el mismo mes de 2019.

¿Qué escenario económico imagina Alberto ante las nuevas restricciones?

Sin la capacidad de poner todos los recursos del Estado en contener un cierre total de la economía como en 2020, Alberto salió a aclarar dos días después por qué las restricciones a la circulación buscan mantener abiertas casi todas las actividades, aumentando los controles de protocolos y límites a la circulación de personas de trabajos no esenciales.

El mayor problema es que el 30 % de la economía se maneja de manera informal: trabajadores que viven de changas, de Pymes o de comercios interjurisdiccionales necesitan del transporte público para movilizarse a sus trabajos. Ellos también verán disminuidos sus ingresos, igual que en 2020, cuando fueron asistidos por subsidios como el IFE o el ATP; ahora, ya no reciben nada.

Alberto insiste en que la economía está creciendo a un ritmo muy importante; a contramano de algunas estadísticas oficiales del INDEC que hablan de un aumento exponencial de la desocupación y la pobreza. “Se están creando muchas fuentes de trabajo”, insiste.

“La UOM tiene 15000 afiliados más que en diciembre de 2019, eso da la pauta del crecimiento del trabajo registrado”, señala el Presidente que sin embargo, admite como la mayoría de los funcionarios que deambulan por la Casa Rosada: “No está todo bien, pero es un dato muy alentador”.

Al menos en el discurso, Alberto apunta a “resolver el tema de la marginalidad y los que están atrapados en la pobreza”. Con el Estado impulsando la reactivación económica con medidas aisladas pero ya sin el IFE l el ATP, medidas generalizadas que impedirían un acuerdo con el Fondo.

Medidas que analizó el Gabinete económico esta semana:

  • Créditos a Pymes para la producción.
  • Disminución de retenciones en algunos casos específicos de exportaciones.
  • Disminución del impuesto a las ganancias subiendo el mínimo a $150.000 y bajando la tasa al 25% para Pymes.
  • Limitación a menos del 10 % sino un eventual congelamiento de tarifas de servicios públicos.
  • Repro II: El la reunión de emergencia del Gabinete económico este viernes, decidieron extender el pago del programa Repro II a todos los sectores que se vean afectados por las nuevas restricciones con pago de salarios por hasta 18.000.

Según confirmó la vicejefa de Gabinete y economista preferida de Alberto, Cecilia Todesca, extenderán el pago de una parte de salarios a través del Repro a bares, teatros y todas las actividades que se vean afectadas por los límites a la nocturnidad. Son sueldos complementarios que van entre $8000, $12000 y $18000. Pero los empresarios tienen que hacer un trámite engorroso en el Ministerio de Trabajo que pocos pueden cumplir.

"El resto de la cadena, nosotros no vemos que haya tenido una afectación distinta por estas restricciones, entonces no vamos a retocar nada. Lo que estamos haciendo, es modificar la situación para aquellos sectores que se vean afectados; ni salud ni las actividades en general, tienen una afectación particular por la restricción nocturna”, sostuvo el ministro de Trabajo Claudio Moroni.

Otra contradicción que mostraron las masivas marchas piqueteras y gremiales que colmaron las calles de CABA esta semana fue que la tensión entre el ajuste que pide el FMI para ordenar las cuentas fiscales y el los pedidos de ayuda social masiva que piden movimientos sociales.

Otro de los incentivos en que confía la Casa Rosada es el efecto reactivador de la baja en el impuesto a las ganancias que recaerá en las clases medias y la decisión de pisar el dólar para parar la inflación. Pero la duda es cuánto tiempo durará.

La titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, explicó la idea del Gobierno: "Lo que se sancionó del impuesto a las ganancias es una buena noticia, genera un alivio fiscal muy claro en segmentos distintos. Esto tiene que ver con la dinámica económica, se incorporan ingresos que pueden ir al consumo por 47 mil millones de pesos, va a ayudar a la recuperación", señaló.

Admitió que en los últimos meses producto de la inflación descontrolada "ha habido un deterioro en el ingreso de los hogares" y dijo que "la tranquilidad cambiaria es un dato que también ayuda a la recuperación".

Destacan en Casa Rosada los últimos datos del Banco Central que indican que cayó fuerte la compra de dólares y lo relacionan a que se calmó la expectativa de devaluación que había el año pasado.

La Inflación, el mal de todos los males.

“El tema inflación nos preocupa mucho porque tiene diferentes aristas. Ya empezamos a atacarlo. La semana pasada antes que el coronavirus me haga trizas, me reuní con Kulfas, con Paula Español y con Basterra. Y estuvimos viendo acciones concretas”, anunció Fernández.

El viernes sarieron comunicados del Ministerio de Desarrollo Productivo y de la secretaría de Comercio Interior, anunciando intimaciones, sanciones y controles, a "grandes empresarios que aumenten los precios" o "generen desabastecimiento" de productos.

No solo en alimentos, sino también en materiales de construcción, entre otros insumos básicos de la economía. Alberto define a la inflación como “una conciencia inflacionaria autoconstruída, psicológica”, donde “todos empiezan a subir los precios porque dicen: ‘a mí esta vez no me agarran entonces por las dudas, desde el almacenero, el supermercado, las tiendas de ropa, todos empiezan a subir precios, por las dudas”.

Hay una conciencia inflacionaria en Argentina muy difícil de atacar, pero hay que atacar” dijo. ¿Pero cómo la piensa atacar? Con más controles y multas, conteniendo la emisión.

  • “Una de las acciones fue empezar a controlar a los frigoríficos, porque la forma en que ha subido el precio de la carne es incomprensible. Se puede explicar porque el precio internacional creció mucho, pero no se justifica trasladar el precio internacional al precio interno”, arremetió el Presidente.
  • En el mismo día, la secretaria de Comercio, Paula Español, firmaba una resolución en la que intimaba a las grandes empresas a producir al 100 % de su capacidad productiva para garantizar el abastecimiento.

La faltante de marcas y productos en las góndolas, es otro de los temores que tiene el Gobierno que podríamos enfrentar en esta segunda ola de la pandemia.

La necesidad de sostener la gobernabilidad

Ante el agravamiento de la crisis y la caída en la confianza en la economía del país, el Gobierno entendió la necesidad de mostrar acuerdos de gobernabilidad. Así llegó el ministro del Interior, dirigente de La Cámpora, Wado De Pedro, el jueves a la Cámara de Diputados para reunirse -después de los duros cruces con los jefes de bloques de la oposición.

La preocupación de la Rosada -que toma medidas, día a día- fue mostrar a un Gobierno dialogando con la oposición -más allá de fomentar la grieta con los opositores que no gestionan-, e intenta conseguir apoyo a la negociación con el fondo y en la administración de la pandemia.

Las negociaciones con la oposición incluyeron no solo el apoyo y acatamiento a las restricciones de circular para frenar la segunda ola de contagios, sino también la postergación de las elecciones primarias para septiembre y las generales para noviembre.

La advertencia de la justicia federal electoral, María Servini de Cubría justo el día que De Pedro y Sergio Massa convocaron a la oposición a dialogar en el Congreso pareció parte de una estrategia planificada hacia el mismo objetivo: Servini la eterna jueza electoral, advirtió que “si no hay vacunas para todo el personal judicial, no se harán las elecciones”.

Wado de Pedro se puso el traje del ministro político y llevó el mensaje de la Casa Rosada a la oposición, en un intento de que la pandemia se transforme en una política de estado y dejar la cuestión fuera de la grieta electoral.

Pidió crear una comisión parlamentaria de seguimiento de la pandemia, integrada por oficialismo y oposición, con la promesa de dejar que la oposición monitoree de cerca las políticas sanitarias.

En ese mismo camino, el Gobierno busca ahora acercar posiciones con la oposición para que firme un documento de apoyo a los reclamos para que el FMI acceda a cambiar los planes de financiamiento y haga una excepción con Argentina.

Mensajes cruzados en un clima de extrema tensión, por el panorama incierto de la economía y la pandemia, pero lejos de anuncios concretos que puedan dar un horizonte de "tranquilizar la economía", como suele decir Guzmán.