La pregunta que puede cambiar el resultado de la votación del aborto en Diputados | A24
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La pregunta que puede cambiar el resultado de la votación del aborto en Diputados

En Diputados creen que cambió el clima de época y que muchos que estaban indecisos podrían votar a favor gracias a esta pregunta que hizo la diputada Karina Banfi a un médico antiabortista:"¿La mujer que aborta tiene que ir presa?"

Fuentes parlamentarias que están siguiendo el minuto a minuto de la intención de voto de los distintos diputados, descubrieron que a partir de esta inocente pregunta, muchos están cambiando su perspectiva sobre el tema.

Lo que descubrieron es que incluso los más férreos opositores al aborto están en contra de que la mujer que aborta vaya presa. "Si ni estos que son todos de la UCA quieren que las minas vayan presas, por qué yo voy a votar para que la ley siga como hasta ahora", le dijo un diputado del norte (en principio contrario al aborto) a un radical porteño.

Esta idea de despenalizar para evitar que las mujeres vayan presas podría ser usada como herramienta para convencer a muchos diputados de que voten a favor.

El riesgo. Pero entre los que están impulsando que salga la ley esto también genera cierto temor: "La despenalización está pisando fuerte en la sociedad. Y los grupos más reaccionarios ven que pueden perder la batalla. Despenalizar solo a la madre es cambiar algo para que nada cambie", advierte un diputado que milita a favor de la ley. "La despenalización también tiene que ser para el médico porque sino los abortos van a seguir siendo clandestinos", explica.

¿Proyecto intermedio? Hay un proyecto que se estudia por estas horas que puede ser un paso medio entre las posturas más radicalizadas. Es el que presentó -con perfil ultrabajo- el presidente de la Comisión de Legislación General Daniel Lipovetzky.

La idea es que el proyecto de legalización, tal como está, genera demasiados rechazos en personas que podrían estar a favor. La propuesta de Lipovetzky es más digerible.

  • Se despenaliza a la mujer y al médico.
  • Se acepta la “objeción de conciencia” para los médicos y clínicas pero con un sistema de derivación. La clínica que no quiera hacer abortos debe derivar inmediatamente a las mujeres que lo soliciten.
  • Se establecen protocolos sobre los pasos a seguir para una mujer que quiera abortar. 
  • Generar unidades de acompañamiento a las embarazadas (sea para continuar o para detener el embarazo).
  • Se establecen sanciones claras para los profesionales que hagan "maniobras dilatorias" o se nieguen a hacer el aborto sin haber expresado antes la "objeción de conciencia"

Más allá de la polémica por la baja presencia en las reuniones de Comisión, el debate ya está generando cambios en las percepciones de muchos legisladores. El escenario cambió drásticamente en los últimos meses.

La gran duda. ¿El cambio de época llegará al Senado donde las provincias más conservadoras están sobre representadas?