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POLÍTICA

La marcha del 17A deja a Alberto frente a la disyuntiva de moderarse o radicalizarse

La marcha del 17A deja a Alberto frente a la disyuntiva de moderarse o radicalizarse
vMarcha 17A (Foto: AFP)

Desde hace varios días, el gobierno de Alberto Fernández comenzó a sentir profundo nerviosismo por el banderazo convocado para el lunes 17. Pero la multitudinaria manifestación que se confirmó en todo el país, en un reclamo muy heterogéneo (contra de la reforma judicial, la inseguridad y la extensión de la “no cuarentena”), dejó al Presidente frente a un dilema de hierro: regresar a la moderación o radicalizarse.

O se diferencia y vuelve a ser un moderado o se radicaliza. Espero que sea lo primero”, dijo a A24.com un funcionario de su entorno que miraba las protestas por televisión.

“La verdad, es incomprensible. Tenías a todo el país encerrado desde hace 150 días, empobrecido por la cuarentena, en un pico sanitario y de inseguridad, y metiste la agenda de la reforma judicial para nombrar 300 jueces para cuidar a Cristina Kirchner. Es una agenda contradictoria con la pandemia”, reflexionó otro que transitaba por una ruta del Conurbano en medio de bocinazos.

Un amigo íntimo del Presidente, sin atinar a comprender, agregó: “Es raro esto. Putean a la vacuna por el COVID, a la Justicia, a lo que sea. Hay mucho encierro”. La masiva afluencia a las calles dejó reflexiones desagradables en el oficialismo.

Otro funcionario del entorno de Alberto agregó: "Hubo más autos que personas. Cuando la mayoría de los movilizados hablan expresan el cambalache político que representan"

“Siento que esta vez no habrá excusas para modificar algunas cosas. Igual si es por el kirchnerismo duro, esto solo confirma el rumbo y se radicalizan. Hay que ver si Alberto adopta otra actitud”, dijo otro funcionario.

En algunos sectores del oficialismo no descartan que el banderazo cause un efecto similar al del 20 de junio con el caso Vicentin, cuya expropiación había anunciado el Presidente doce días antes. Muchos diputados registraron la sensibilidad que causaba en sus electorados avanzar con el proyecto.

La expropiación, entonces, se transformó en una salida intermedia, mediante un fideicomiso, con participación público-privada. Pocos días después, Alberto dijo: “Me equivoqué, pensé que todos iban a salir a festejar y me acusaron de cosas horribles”. El banderazo de ayer fue más multitudinario.

Después de semejante manifestación popular, los diputados cordobeses que responden al gobernador Juan Schiaretti tendrán un problema para acompañar un proyecto que es visto como un salvoconducto para la vicepresidenta, su familia, y para muchos de sus ex funcionarios.

El “cordobesismo” puede tolerar algunas dosis de “albertismo”, pero es abiertamente incompatible con el “kirchnerismo”. Son cuatro votos clave en el Interbloque Federal. Los lavagnistas también están muy reacios a complacer a la ex presidenta con la reforma judicial y el aumento de miembros de la Corte Suprema.

La diputada Graciela Camaño, la voz cantante de ese grupo, dijo a A24.com que toda la reforma es “inoportuna” y que “no existe un acuerdo político”, sin el cual podría ocurrir lo mismo que con la democratización de la justicia, en 2014, que fue declarada inconstitucional y quedó en la nada.

El jefe de ese bloque lavagnista, Eduardo “Bali” Bucca, dijo a A24.com: “No estoy de acuerdo con el aumento de miembros de la Corte y la reforma no la trataremos en un trámite exprés”.

En el Senado, el proyecto de ley podría ser sancionado porque el Frente de Todos tiene allí mayoría propia, 41 votos más dos aliados. Pero en Diputados tiene solo 119 bancas: le faltan diez para aprobar la iniciativa.

La bancada de Juntos por el Cambio, de 116, se pintó la cara en contra y advirtieron que no aceptarán debatir con sesiones virtuales para proyectos institucionales. El protocolo de las sesiones remotas caducó hace dos semanas.

El peronismo debe buscar aquellos diez aliados en el Interbloque Federal, de 11 miembros, en el Interbloque Unidad Federal de José Luis Ramon, que tiene 8 bancas, o en dos de la izquierda y una diputada del MPN.

Los diputados que responden a Ramón suelen ser aliados del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y éste comentó en la intimidad que “costará muchísimo conseguir los votos”. En los despachos de la Presidencia se escuchó un lamento: “Hoy no tenemos más que los votos propios”.

Sin embargo, en las últimas horas comenzó a circular un rumor de que la Casa Rosada comenzará a presionar a muchos gobernadores, que influyen sobre los diputados, con varios cargos judiciales que se crearán con la reforma. Esas negociaciones solo le sirven al oferente si se mantienen en reserva; si salen a la luz, los gobernadores y los diputados quedarán sin margen para concretarla.

Previo a la marcha, el Gobierno dejó ver rastros del nerviosismo que le causaba la marcha. Según los carteles y las proclamas escuchadas, la gente percibe que el Gobierno, en medio de lo peor de la pandemia por contagios, fallecimientos y debacle económica, solo se quiere ocupar de tener una justicia acorde con sus necesidades.

Eso se traduce con la sospecha de que se quiere barrer a los jueces independientes y nombrar amigos, aumentar miembros de la Corte con jueces adictos, controlar fiscales, echar al procurador general interino, Eduardo Casal, desacatar a una jueza que pidió al Senado no revisar los traslados de jueces apuntados por Cristina, excarcelar a ex funcionarios acusados de corrupción, entorpecer los juicios contra los propios amigos y perseguir con causas judiciales a los opositores como a Mauricio Macri.

Además, los reclamos se centraron en la extensión de la cuarentena, los efectos económicos, la destrucción de 700 mil empleos, la suba del dólar y la inflación, y la inseguridad aumentada por la liberación de presos comunes.

Una de las grandes preocupaciones del Presidente es que los dos más exitosos anuncios de su gestión no tuvieron el efecto de descomprimir las tensiones: el acuerdo por la deuda con los acreedores privados y la fabricación de la vacuna contra el COVID-19 en el laboratorio argentino Mabxience de Hugo Sigman.

Esos anuncios pasaron casi inadvertidos y se diluyeron tan rápido como se hicieron”, señaló un funcionario para describir el clima en la Casa Rosada. Es por eso que Alberto y sus funcionarios eligieron como blanco al Banderazo.

El discurso del Presidente en la conmemoración del Día de San Martín fue un mensaje a los sectores que protestan. “San Martín fue un hombre poco comprendido en su tiempo y fue víctima de la intolerancia y persecuciones”, dijo ayer en el Regimiento de Granaderos.

El jefe del Estado destacó que el Padre de la Patria vivió en la austeridad, nunca hubiera aceptado dividir a sus compatriotas, toleraba las críticas de los opositores de su tiempo y no se creía un salvador. Son muchas de las cosas que le critican al Gobierno los que manifestaron ayer.

Pocos días antes, Alberto Fernández los había criticado y lo siguieron varios funcionarios. "No están midiendo las cosas adecuadamente. Después, que cada uno cargue con la responsabilidad que le quepa por convocar a este tipo de cosas", dijo el Presidente.

El ministro de Salud, Ginés González García, señaló que "es absolutamente innecesario en un momento de riesgo exponer a la gente por una idea política". Y Aníbal Fernández, titular de Yacimientos de Río Turbio, criticó a Luis Brandoni, que había convocado: “Lo último que hizo serio fue ‘Esperando la Carroza'”.

La vicepresidenta, Cristina, convocó por tuit a "la unidad nacional" luego de que en su cuenta había acusado a Macri de tener “impunidad”. El senador Oscar Parrilli advirtió que "van a ser responsables de lo que suceda" y Luana Volnovich, titular del PAMI y figura de La Cámpora, había dicho: "Si alguien convocara a mi mamá a una marcha, lo mato".

Graciana Peñafort, directora de Asuntos Jurídicos del Senado, advirtió: "Me da mucha piedad por quienes participen y se contagien. Es como Sebrelli, que llamó a la desobediencia civil y hoy está internado por COVID”.

El Presidente buscará salir de la marcha con más actividad de gestión. Esta semana buscará reunir a los cinco gabinetes temáticos que coordina el jefe del Gabinete, Santiago Cafiero: económico, comercio exterior, promoción federal, gabinete de ciudadanía, planificación urbana y hábitat. También buscará anunciar algunas de las 60 medidas del paquete de reactivación de la economía postpandemia para buscar una agenda más positiva.

por Mariano Obarrio
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