Los despachos de los diputados son chiquitos. La mayoría no miden más de 2x3,  y apenas tienen un escritorio y un sillón; algunos le cambian los muebles. La mitad de los despachos da a un contrafrente. Otros no tienen ni ventanas.

Se supone que los legisladores –diputados y senadores- tienen que trabajar para mejorar la vida de la gente. Para eso, tienen que conocer sus problemáticas, empaparse, bajar al barro. Y luego plantear soluciones a los problemas. Desde un despacho sin ventanas se puede hacer una tesis académica, pero no hacer política.

Viajar, la mejor inversión

Un legislador tiene que poder recorrer el país. Muchos se preguntan para qué necesita los viajes un diputado por la Ciudad de Buenos Aires que vive a 500 metros del Congreso. Justamente, para no legislar solamente para sus vecinos.

La Constitución es clara al respecto: los diputados representan al “Pueblo de la Nación” y no deben defender solamente el interés de sus provincias. Cualquier empresa mediana manda a sus empleados periódicamente a recorrer sus filiales en el interior; ¿por qué no deberían hacer lo mismo los legisladores?

Y también tienen que poder viajar al exterior a encuentros políticos con sus colegas de otros lugares, con organizaciones internacionales, recoger experiencias de otros que lograron resolver los mismos problemas que tenemos nosotros… Y esos viajes, mayoritariamente, no deberían ser pagados por terceros para no generar conflictos de intereses.

Cualquier empresa mediana manda a sus empleados periódicamente a recorrer el mundo para mejorar sus negocios o sus procesos. ¿Por qué no deberían hacer lo mismo los legisladores que deciden sobre el destino de millones de personas?

Transparentar, ¿se puede?

Según informa la ONG Directorio Legislativo, mensualmente los diputados disponen de 40 tramos (20 aéreos y 20 terrestres) para viajar a
las provincias. Si no los gastan, pueden cambiar una parte por efectivo. Carrió fue la que más canjeó el año pasado y se llevó $355.000. 

“Que les den los pasajes, que sean intransferibles y no los puedan canjear por efectivo”, es el reclamo popular. Suena lógico, pero....

Hay otros medios de transporte además del avión. Me consta personalmente que Carrió recorre el país en auto. ¿Por qué obligarla a ir en avión cuando así llega a pueblos que de otra manera no llegaría? ¿No puede decidir un legislador que lo acompañe algún asesor?

El camino entonces no es prohibir ni generar más trabas burocráticas para entorpecer el laburo legislativo sino promover prácticas de transparencia que muestren claramente cómo se usan esos fondos.

Por supuesto que eso va a generar polémica: el ciudadano de Buenos Aires no va a entender nunca por qué es importante que un senador vaya a presenciar “La fiesta del vino patero de Mendoza” y lo calificarán como una pérdida de tiempo y plata.

Obviamente, no deberían ser esos importes parte del sueldo. Cada legislador lo debería usar responsablemente.

Político pobre, político rico

Se les exige a los legisladores que cobren poco, que no roben, que sean transparentes, que sean profesionales y preparados, que tengan experiencia, pero no conflictos de intereses, que sepan de todos los temas, que recorran el país pero la plata la pongan de su bolsillo… ¡Es demasiado para una sola persona! Bueno, rápido, lindo y barato no son atributos que se consigan en cualquier fábrica.

Por último, según el diputado Marco Lavagna, el Estado gasta 200 mil pesos por día en los viajes del Presidente.

¿Por qué se miden con distinta vara los viajes de un poder respecto de otro? ¿O existe desde el Gobierno una idea de condicionar a otro Poder del Estado que en este momento no le es funcional? La Cámara de Diputados, según el informe de la ONG Directorio Legislativo, gastó 143.506.295 de pesos. Parece mucho, pero es apenas el 0,0047% del presupuesto nacional

Una democracia fuerte se construye con instituciones fuertes. Y las instituciones fuertes se construyen dotando a sus intérpretes (gobiernos, legisladores, jueces) de todas las herramientas presupuestarias para hacer bien su trabajo. Como pasa en cualquier empresa.