“Empecé a trabajar de muy chico. Uno de mis primeros laburos, a los 13 ó 14 años, fue vender tablas de madera para cortar comida. También dulces caseros. Era más como un juego, pero a los 15 ya empecé a laburar en serio por necesidad. Mis viejos hicieron todo lo que pudieron, pero tuvimos épocas malísimas. Siempre fui independiente y no me gusta pedir”, aseguróPor último, contó qué hizo con su primer sueldo importante: “Vivíamos en lo de mi abuela y tuve la posibilidad de comprarme una casa para mí y otra para mi mamá. No sufrí, no me gusta dar lástima, pero cuando uno no tiene nada aprende a cuidar la plata. Tomamos té durante mucho tiempo. De chico pasé hambre. Yo no quería vivir eso. Siempre tuve en la mente que no quería ser grande y vivir eso mismo”.