Esa mujer fue liberada el sábado junto a un hombre, ambos empleados del local comercial donde fue encontrado el cadáver, tras ser detenidos en forma preventiva.
Además, el fiscal dijo que se encontraba trabajando en definir la calificación penal que le imputará al sospechoso en la audiencia prevista para mañana en los Tribunales santafesinos, donde también solicitará la prisión preventiva.
Giavedoni explicó que cuenta con el teléfono celular del joven detenido, pero no fue hallado el de la víctima, y que está siendo sometido a pericias por parte de la Policía de Investigaciones (PDI).
El sospechoso fue detenido tras el análisis de las cámaras de seguridad de la zona, donde se observó el momento en el que un joven con una fisonomía similar a la suya ingresó al local de ropa, que allí permaneció unas horas y luego se retiró.
Investigadores de la PDI allanaron la vivienda del acusado, ubicada en Obispo Gelabert 2800 de la ciudad de Santa Fe, donde convivía con la joven aprehendida en un primer momento.
El pedido de paradero de Farías fue presentado el miércoles pasado por sus familiares en la comisaría 26 del barrio Pompeya, por lo que se inició causa a cargo de la fiscal Alejandra Del Río Ayala.
La investigación detectó que los últimos minutos en que se lo vio a Farías con vida fue el miércoles a media tarde, cuando estacionó su camioneta Fiat Toro en una cochera de calle 25 de Mayo, entre La Rioja y Tucumán.
Desde la cochera caminó hasta el local de ropa California Bay, situado en peatonal San Martín al 2.600, de donde no salió.
El hallazgo del cuerpo de Farías ocurrió el viernes por la tarde, cuando la policía ingresó al local comercial, en cuyo depósito del fondo estaba el cadáver del "arbolito", luego de que un llamado telefónico dio cuenta de olores nauseabundos.
La fuerza de seguridad secuestró en el lugar un martillo, que fue enviado a peritar para determinar si fue el elemento utilizado para golpear a la víctima.
"Pelusa" Farías era una persona conocida en el centro de la ciudad de Santa Fe, puntualmente en la peatonal, donde se dedicaba a la compra-venta callejera de dólares.