¿Por qué surgió el mito?
ntonces, ¿por qué persiste esta idea? La explicación está en los cambios físicos que atraviesa el cuerpo tras la muerte. Con el paso del tiempo, la piel comienza a deshidratarse y retraerse, lo que provoca que partes del cuerpo queden más expuestas. Este proceso hace que las uñas parezcan más largas y que la raíz del cabello sea más visible, generando una ilusión óptica.
Este efecto fue malinterpretado durante siglos, en épocas en las que no se conocían los procesos biológicos y celulares del cuerpo humano.
Al no existir una explicación científica clara, la apariencia externa del cadáver dio lugar a una creencia que se transmitió de generación en generación.
Hoy se sabe que lo que se observa no es un crecimiento real, sino una ilusión provocada por la deshidratación y retracción de la piel tras la muerte.