Beneficio colateral. Las palabras de Donal Trump a horas de la cadena del presidente Javier Milei por Malvinas. (Foto: Archivo)
Hace pocos más de 24 horas, Trump repitió ese argumento ("siempre revisamos nuestras posiciones", dijo) y recibió la respuesta del secretario (ministro para nosotros) del Reino Unido: "No tenemos ninguna información oficial de ese posible cambio y las islas australes seguirán siendo británicas".
Las palabras de Trump llegan en un momento clave para el presidente argentino. Con las expresiones del republicano el pasado martes, Javier Milei anticipó una cadena nacional sobre este tema. Que se va a cumplir esta noche, a su regreso de Chile. Tal vez, los dichos de Trump obliguen a corregir o avanzar en algún concepto del borrador de la cadena nacional.
Soldados ingleses en la guerra de las Malvinas en 1982. Starmer y Burnham, los primeros ministros laborista a los que Trump acusa de deslealtad. (Foto A24.com)
Trump, por Malvinas: mensaje al Reino Unido pero de gran importancia en la Argentina
Las declaraciones de Donald Trump volvieron a poner a las Islas Malvinas en el centro de la agenda internacional. El presidente de Estados Unidos dejó abierta la posibilidad de que Washington no respalde al Reino Unido (ante un eventual nuevo conflicto con Argentina, quiso saber la periodista británica que lo entrevistó) por el archipiélago, en una señal que podría tener consecuencias políticas y diplomáticas.
Consultado por GB News sobre si Estados Unidos acudiría en ayuda de Gran Bretaña si Argentina intentara recuperar las islas, Trump recordó la guerra de 1982, pero evitó comprometerse con Londres.
"Es un largo camino de algo que pasó hace mucho , mucho tiempo", sostuvo el mandatario estadounidense, antes de cuestionar la posición británica durante el reciente conflicto con Irán.
Malvinas vuelve a quedar en el centro de la disputa
Estados Unidos mantuvo históricamente una posición de neutralidad respecto de la soberanía de las islas Malvinas. Sin embargo, Trump ya había sugerido que esa postura estaba siendo revisada. Ahora, sus nuevas declaraciones vuelven a alimentar las especulaciones sobre si Washington podría modificar su tradicional respaldo diplomático a Londres.
La situación adquiere mayor relevancia porque Javier Milei, uno de los principales aliados políticos de Trump en América Latina, prepara un mensaje televisivo centrado en la cuestión Malvinas que se conocerá esta noche. El presidente argentino calificó la causa como una cuestión "sagrada" y "estratégica" para los intereses del país.
Milei prepara un discurso y el Reino Unido mira con atención
La coincidencia temporal entre las declaraciones de Trump y el mensaje de Milei genera un escenario especialmente sensible. Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las islas desde hace décadas, mientras que el Reino Unido afirma que la soberanía británica no está en discusión. La cancillería argentina, luego de las primeras palabras del Trump dijo que la causa es una política de estado, pero que solo la vía diplomática y de acuerdos es la única posible. No otro intento militar para recuperar la soberanía.
En el referéndum realizado en 2013, el 99,8% de los habitantes de las islas votó por continuar bajo administración británica. Pero eso, internacionalmente, no tiene valor alguno. Para las Naciones Unidas, los "kelpers" son una población impuesta al expulsar a los criollos en 1833. Por lo tanto, debe haber una negociación entre los gobiernos - Londres y Buenos Aires - en el que los habitantes actuales de las islas del sur no tienen ni voz ni voto.
Una nueva pelea por el petróleo amenaza con agravar la tensión
A la disputa territorial se sumó ahora el conflicto por el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum frente a las islas. Grupos argentinos anunciaron una demanda para intentar frenar el proyecto, argumentando que la explotación de hidrocarburos no debería avanzar mientras continúe la disputa de soberanía. El reclamo se apoya además en resoluciones de Naciones Unidas que llaman a evitar acciones unilaterales mientras persista la controversia.
El fondo de las palabras de Donald Trump sobre Malvinas y el Reino Unido es otro: quiere sacudir la parsimonia de los británicos en OTAN y en el Estrecho de Ormuz. Pero para la Argentina, sus dichos son más que bienvenidos.