El tamaño de zapatilla adecuado
Una de las primeras cosas que se deben tener en cuenta para elegir zapatillas running es comprobar la comodidad que se percibe al usarlas. Para eso es recomendable llevar las medias con las que se correrá.
Durante los entrenamientos largos o intensos y en climas más calurosos los pies tenderán a dilatarse e inflamarse, por lo que necesitarán un poco de espacio extra, por ello se recomienda ir a las tiendas deportivas a la última hora de la tarde, para probarse el calzado, ya que es cuando cuando el pie está más hinchado o bien comprar las zapatillas con un talle extra (si por ejemplo el número habitual es 38, elegir una 38 y medio). De esta forma, se puede prevenir el hecho que las zapatillas aprieten demasiado.
Tipo de pisada
No es lo mismo ser corredor pronador, supinador o neutro. Esto tiene que ver, con la pisada que se realiza al correr, es decir con cómo se apoya el pie.
Lo ideal es hacer un test de pisada o visitar a un traumatólogo para asegurarse de no tener que hacer ninguna corrección. En ese caso será conveniente usar plantillas recetadas, siempre llevando calzado para una pisada neutra.
Superficie a utilizar
Es importante tener en cuenta el terreno donde se realizarán los entrenamientos. No es lo mismo correr sobre césped, montaña o asfalto. Así que es mejor predeterminar en qué lugar se irá regularmente a correr para elegir las zapatillas acordes a la superficie.
Para correr sobre asfalto, se necesitan unas zapatillas con una la mejor amortiguación posible, mientras que, si la idea es ir por el parque o en días de humedad, lo mejor es algo con mayor estabilidad y adherencia a la superficie.
Para recorrer superficies rocosas, las zapatillas con agarre, estabilidad y protección en la suela son sin lugar a dudas una compra infalible.
El peso del cuerpo
Para saber cómo elegir zapatillas para correr, hay que tener en cuenta el peso corporal. Las zapatillas de running, generalmente, poseen rangos de peso recomendados en función de la estabilidad y la amortiguación que se necesita.
Si una persona pesa sesenta y cinco kilos, por ejemplo, lo ideal serían unas zapatillas ligeras con menor amortiguación, mientras que, si supera los noventa kilos, lo mejor son las zapatillas robustas que otorguen un buen agarre al pie y a su vez minimicen el impacto sobre las articulaciones.
Presupuesto: ¿Es un problema?
Lo primero a tener en cuenta es que “caro”, no es sinónimo de “mejor”. Las zapatillas más caras del mercado no necesariamente son las correctas, por eso es fundamental conocer las especificaciones técnicas del producto en cada caso, y luego sí buscar el costo más conveniente comparando marcas y precios.
De todas formas, tampoco es correcto comprar zapatillas muy baratas, porque podrían resultar incómodas, lo que provocará una lesión fácilmente, y si se desgastan o estropean muy rápidamente habrá que comprar otras en poco tiempo.
Comprar zapatillas running no es tan simple como elegir otro tipo de calzado. Lo mejor es concurrir a un local especializado, ya que sus asesores brindarán la ayuda correcta para elegir las zapatillas que se transformarán en el mejor aliado para convertirse en el mejor corredor.