La causa se inició el 26 de abril, luego de que la policía detuviera en un control policial a un hombre identificado como Walter Cejas, que trabajaba en una estación de servicio situada en la calle 44 y 31 de La Plata. Cuando se le requirió la documentación de la camioneta Grand Cherokee que conducía, se le cayeron 15 tarjetas de débito y 50.000 pesos en efectivo. Los efectivos policiales comprobaron que Cejas tenía tarjetas de débito Bapro Copres, que utilizan los organismos públicos para cargar combustible en vehículos oficiales.
Según pudo comprobarse durante la pesquisa, funcionarios y empleados de la DGCyE bonaerense desviaban de forma periódica fondos públicos a partir de falsas compras de combustibles para vehículos oficiales. De acuerdo a los voceros, además se constató que varias de las tarjetas correspondían a autos en desuso.
Las fuentes indicaron que los montos destinados del erario provincial a las tarjetas ascendían de forma semanal desde 250.000 a un millón de pesos.