Desde entonces, ha estado en disputa entre Azerbaiyán y los separatistas armenios, y fue escenario de dos guerras: una entre 1988 y 1994 y otra en 2020, que ganó Azerbaiyán.
Las tensiones entre los dos países vecinos del Cáucaso siguen siendo elevadas desde que Azerbaiyán se hizo con el control efectivo del enclave montañoso de Nagorno Karabaj, durante una ofensiva militar relámpago en septiembre de 2023.
A Armenia le preocupa que Azerbaiyán pueda invadir territorio armenio para crear un puente terrestre hacia su enclave de Najicheván.
Desde esta reconquista, casi toda la población armenia de la región -más de 100.000 personas- ha huido a Armenia.
En diciembre, ambos países intercambiaron prisioneros, lo que se consideró un avance diplomático y reavivó las esperanzas de paz.
Sin embargo, las tensiones siguen siendo elevadas y periódicamente se producen incidentes armados en la frontera.
En estos últimos meses se llevaron a cabo varias rondas de negociaciones entre los dos países, pero sin dar resultado.
La situación sigue inestable y regularmente tienen lugar incidentes armados. Armenia y Azerbaiyán se acusan recíprocamente de disparos en la frontera.