Las tensiones entre los dos países vecinos del Cáucaso siguen siendo elevadas desde que Bakú se hizo con el control efectivo del enclave montañoso de Nagorno Karabaj, de población mayoritariamente armenia, durante una ofensiva militar relámpago en septiembre de 2023.
Desde esta reconquista, casi toda la población armenia de la región -más de 100.000 personas- huyó a Armenia.
Tras esto, las autoridades de la república de Nagorno Karabaj, autoproclamada hace tres décadas y llamada por los armenios como Artsaj, anunciaron su disolución a partir del 1 de enero.
En diciembre, ambos países intercambiaron prisioneros, lo que se consideró un avance diplomático y reavivó las esperanzas de paz.
Sin embargo, las tensiones siguen siendo elevadas y periódicamente se producen incidentes armados en la frontera.
A Armenia le preocupa que Azerbaiyán pueda invadir territorio armenio para crear un puente terrestre hacia su exclave de Najicheván.
El nuevo diálogo en Berlín se produce después de la muerte de cuatro militares armenios por disparos efectuados por el Ejército de Azerbaiyán contra la localidad de Nerkin Hand (sureste), situada cerca de la frontera común. La parte azerí acusó a Ereván de disparar contra sus posiciones en la zona norte.