Al momento del allanamiento se hallaba un hombre que realizaba el fraccionamiento de cocaína para venta al menudeo, con dosis listas para salir al mercado que ocultaba en cajas de las llaves de encendido de luces empotradas en las paredes.
De la pesquisa se desprendió que el dueño de la propiedad estaba cumpliendo arresto domiciliario, que era controlado con una pulsera electrónica del Servicio Penitenciario Federal.
Es que, conforme señalaron fuentes de la fuerza, había sido condenado en 2022 junto con otras personas a la pena de 6 años de prisión por el mismo delito.
Ahora ambos acusados permanecen alojados en la unidad carcelaria 44 de Batán y se aguarda que en las próximas horas declaren en el palacio de Tribunales, acusados del delito de infracción a la ley 23.737 de Estupefacientes con fines de comercialización.