"Esas personas son responsables de decisiones que son de hecho un insulto a la historia, son personas que realizan acciones hostiles contra la memoria histórica, contra nuestro país", declaró el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.
Las autoridades estonias y letonas iniciaron procedimientos de desmantelamiento de diversos monumentos soviéticos a raíz de la invasión de Ucrania. Los tres países bálticos han sido especialmente críticos con el gobierno de Vladimir Putin por su ofensiva.
En Letonia, el ministro de Exteriores, Krisjanis Karins, convocó al encargado de negocios ruso en el país, Oleg Zikov, después de que el Gobierno ruso emitiera una orden de detención contra el ministro de Finanzas, Arvils Aseradens, y varios altos cargos del país.
"El Ministerio cita al encargado de negocios de la Embajada por una lista de funcionarios letones contra quienes Rusia ha iniciado procedimientos por motivos políticos", aseveró Karins en un mensaje difundido a través de su cuenta en la red social X.
Por eso, señaló que se ha pedido al encargado de negocios "dar explicaciones" al respecto.
Por su parte, las autoridades lituanas también trasladaron su protesta a las autoridades rusas y rechazaron la decisión de poner en búsqueda y captura al ministro de Cultura del país, Simonas Kairis.
Los países bálticos, que consideran real la amenaza de una invasión rusa, apoyan activamente a Ucrania en su lucha contra el Ejército ruso.
Por su parte, Rusia denuncia desde hace años que los países bálticos no aceptan que la Unión Soviética los liberó de los nazis y no los ocupó.