Macri, desde el fútbol, construyó poder. Su historia con Boca ya es conocida. Su relación con la AFA tuvo vaivenes, aunque nunca dejó de interesarse por algunas cuestiones generales del fútbol argentino. Fue engañado por Grondona, cuando lo invitó a proponer en 2001, sin ningún respaldo de sus pares, la posibilidad de incluir Sociedades Anónimas en el fútbol. “Aquello fue mi mayor fracaso político porque mi propuesta perdió 38-1. El único voto a favor fue el mío”, admitió Macri por entonces. Ya como presidente de la Nación, y con otros interlocutores, vuelve a fracasar en el intento. Al menos por ahora.









