- En todo.
- ¿Y ustedes van a armar el equipo, dirigir los entrenamientos, todo?
Messi apuntó especialmente: ‘ Me preguntaste diez veces a qué jugadores querías que pusiera y a cuáles no, y nunca te di un nombre. Decime adelante de todos si alguna vez te nombré a alguien’.
En la sala, además de los veintitrés jugadores y los tres integrantes del cuerpo técnico, estaba presente Claudio Tapia. El presidente de la AFA sabía de antemano lo que le dirían al entrenador, a quien sólo le dijo ‘tenés que ceder’.
El inicio de la reunión tuvo una contundencia claramente mayor a la del final. La conclusión fue el consenso. Que el técnico se enfocara y no alterara. Y que los escuchara, prácticamente lo que había querido hacer en otros momentos.
Sebastián Beccacece pensó en renunciar. Sólo lo frenó el pedido de Tapia a su representante Cristian Bragarnik: ‘Decile que por favor no se vaya, es al que los jugadores escuchan’. Beccacece, incluso, le advirtió a Sampaoli que un entrenador no podía bancarse todo.
Al día siguiente, Javier Mascherano trataría de disimular lo sucedido: ‘ Los mejores técnicos del mundo escuchan a sus jugadores, que son quienes luego deciden’. A esa altura ya sería muy difícil extraer del imaginario popular la injerencia que tuvo en la selección la vieja guardia, tantas veces denominada “club de amigos”, no sólo en este momento sino en todos los otros. Para jugar contra Nigeria, la selección saldría a la cancha con los mismos de siempre”.