En dicha secuencia, el cabo mató a dos de los presuntos ladrones: Thiago Valentín Yoel Ricartez (17), herido de un disparo en el pecho; y Jonathan David Díaz (21), que recibió un balazo en el brazo, otro en el pecho y un tercero en el cuello, y quien fue dejado en la puerta del hospital Fleming de San Martín, donde falleció.
Finalmente, la fiscal Mayko decidió liberar al policía, quien quedó imputado por el delito de "doble homicidio" mientras se intenta definir si actuó en legítima defensa o si cometió algún tipo de exceso.
Por otra parte, una fuente judicial explicó a Télam que, más allá de lo relatado por el policía, se intenta establecer si los jóvenes fallecidos o los cómplices que lograron escapar estaban armados al momento del hecho.
Al respecto, un dato clave que aportaron los investigadores radica en que el Renault Kwid del efectivo poseía "múltiples impactos de bala".
En ese sentido, otro informante afirmó que por el momento no se encontraron testigos ni cámaras de seguridad que capten los hechos, por lo que los investigadores aguardan pericias, entre ellas la balística, para determinar las circunstancias de lo ocurrido y si en el hecho solo disparó el policía o si también lo hizo alguien más.