Messi, quien arrastraba un edema en el aductor derecho desde el primer partido disputado en la gira por Asia, ante Al-Hilal de Arabia Saudita, no pudo sumar minutos en el encuentro frente a un combinado de Hong Kong, que Inter disputó el pasado 4 de febrero.
Su ausencia no sólo generó el descontento de los espectadores, que abuchearon en el estadio, sino que también provocó la reacción del Gobierno de Hong Kong, que le pidió explicaciones a la empresa organizadora del evento.
Con respecto a su lesión, Messi detalló: "Tenía una inflamación en el aductor y no podía participar. En el primer partido que jugué en Arabia lo sentí, en el segundo intenté jugar un rato y fue peor. Intenté el día anterior entrenar y hacer el esfuerzo por toda la gente que había. De hecho, hice lo que pude. Y la verdad es que no podía jugar porque sentía molestias y tenía riesgo de que fuera algo peor".
Y agregó: "Pasaron los días, me sentí un poco mejor y por eso jugué un rato en Japón para seguir preparándome físicamente para todo lo que se me viene ahora porque necesitaba jugar y agarrar ritmo nuevamente. Creo que ya lo había dicho pero creía que era importante volver a repetirlo después de todo lo que se está hablando".
Para cerrar, le dedicó un sentido mensaje a sus seguidores chinos: "Como siempre, mandarle un cariño muy grande a toda la gente de China que siempre lo he tenido y lo sigo teniendo y nada, espero que nos podamos ver pronto otra vez".
Luego de la extensa gira, que incluyó una primera parada en El Salvador y cuatro partidos en Asia (Al-Hilal, Al Nassr, Hong Kong y Vissel Kobe) y, tras el último amistoso ante Newell's, el Inter Miami debutará en esta temporada de la Major League Soccer el miércoles, a las 22.00, ante el Real Salt Lake.