En la noche de ayer, una joven de 24 años abandonó temporalmente su residencia ubicada en la Calle 436 del barrio Bosco III, en la zona oeste de la ciudad Capital de Santiago del Estero, para dirigirse a la casa de una familia amiga en el barrio Belén. Alrededor de las 23:30 horas, mientras se encontraba fuera, recibió una llamada telefónica de sus vecinos alertándola sobre un robo en curso en su vivienda. Sin perder tiempo, regresó de inmediato a su hogar para evaluar los daños. Para su alivio, descubrió que los delincuentes no habían logrado llevarse nada de valor.
