De acuerdo a un informe del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) antes de la implementación de esta política, en Argentina la cobertura de pensiones alcanzaba a sólo el 55% de las mujeres en edad jubilatoria (el 30% en el caso de mujeres casadas) debido, fundamentalmente, a su baja tasa de participación laboral (alrededor del 44% en la década del ‘80, según la OIT) y la alta tasa de informalidad.
La moratoria permite más del 85,7% de las trabajadoras puedan jubilarse, indicó un estudio de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género. Según advirtió un proyecto de diputados del Frente de Todos que exigía la prórroga, sin la moratoria "unas 100 mil y 120 mil mujeres entre 60 y 64 años podrán quedar sin jubilarse en la segunda mitad del 2022″.