Tras este discurso conjunto, Macri volvió a hablar en el Palacio Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, antes de un "almuerzo de honor" junto a Bolsonaro y otros funcionarios de ambos países.
Allí, el mandatario argentino sostuvo que tanto él como a su par brasileño los eligieron "porque nuestros pueblos querían un cambio de verdad" y destacó las "enormes coincidencias" con su colega.
"Creíamos que cerrándonos al mundo protegíamos el crecimiento de nuestras economías y nuestros países se retrasaron frente a otros países", cuestionó Macri, quien con una copa de champagne en sus manos destacó que "más allá del fútbol, Brasil y Argentina están más juntos que nunca".