Salgo dentro de muy poco. Voy a apagar el movil y esconderlo bajo el sofa, no creo que pueda con los comentarios...
#EntrevistaRistoRubius — elrubius (@Rubiu5)
June 2, 2015 Nos vemos luego. Solo pido que lo veais con una mente abierta, y que entendais lo que intento expresar. Take care.
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June 2, 2015 Durante la media hora aproximada que duró la conversación,
Rubén Doblas Gunderson repasó su carrera desde que en 2006 publicara su primer vídeo. Asombró al presentador que detrás de sus ahora claros cristales no podía esconder una sonrisa. El periodista criticó sus vídeos -"No me hacen ni puta gracia", le dijo-, al mismo tiempo que sus gestos mostraban algo similar a la fascinación. El publicista tuvo delante eso con lo que trabaja e intenta vender: el producto perfecto. Hasta que el joven, esa máquina de generar contenidos que ha combiado los hábitos de los adolescentes (de la tele al ordenador), se desmoronó. Entonces el presentador se puso el disfraz de hermano mayor -como literalmente le dijo al Rubius-, y el programa se convirtió en un confesionario. El Rubius lloró recordando aquel año y además desveló otros cuantos secretos que no se había atrevido a contar.
- Durante un año se mudó a las afueras de Madrid, cuando comenzó a crecer su popularidad. Vivía en una urbanización y se pasaba los días encerrado en un cuarto a oscuras intentado evitar a los fans que acampaban en los alrededores saltándose las medidas de seguridad, según explicó. "No podía vivir tranquilo, me sacaban fotos y llamaban al telefonillo de madrugada". No lo sabían ni sus padres, solo unos pocos amigos y los seguidores que se percataron al ver algunos de sus vídeos de 2014. "Intentaba ser feliz, pero no podía". Ahora ha vuelto a vivir cerca de su familia.
"Nunca me he abierto a nadie". Bebió agua, se tranquilizó y contó que había aprendido a ser feliz otra vez. "¿Te puedo dar un consejo?", aprovechó Risto. "Aislarte de quien te quiere es pegarte un tiro en el pie".