El rodaje en la provincia mediterránea se dio como parte de un acuerdo de coproducción con Argentina. Juana Viale y Cecilia Ponce forman parte del elenco de esta película filmada en blanco y negro y cuyos personajes rompen la cuarta pared constantemente. Con uso de un humor ácido, "Recursos Humanos" también se puede calificar de "drama psicológico" al inmiscuirse en la cabeza de Gabriel Lynch, indagando en su infancia, su vida y sus anhelos.
"Gabriel es una suerte de antihéroe que busca escalar socialmente, Es el arquetipo clásico de eso y esta es otra de las razones por las que nos embarcamos en esta aventura", reconoció el director.
A lo largo de la película, los entuertos de amores se suceden. El personaje de Ponce comienza una relación con Lynch, pero en su afán de escalar, se mete con Constantino. Esto, si bien no lastima al protagonista, le hace emerger su odio de clase.
Mientas avanza en su venganza, que incluye la explosión del descapotable del flamante gerente, aparece el personaje de Viale, quien intenta escapar de su rutinaria vida de esposa y madre con aventuras amorosas.
Las traiciones y engaños se suceden, y aunque la amistad entre Gabriel y Miguel (Daniel Tovar) pareciera ser lo único sincero en esa oficina, la suerte del segundo también hace mella en la débil psiquis de Lynch.
"Yo creo que la amistad entre Gabriel y Miguel no es endeble, pero a Gabriel lo ganó la envidia de que su amigo sea el beneficiario en la oficina. Miguel jugaba sus cartas muy bien y tranquilamente, haciéndolo sentir cómodo al jefe. Eso el actor lo hace muy bien. Y creo que Gabriel no puede dejar de mostrar esa ira, aunque a Paruro no le interesaba tanto llegar a ese puesto. Hay una amistad sincera, Miguel no lo traiciona, a pesar de la bronca que a Gabriel le agarra", explicó Ortuño.
Absurdas situaciones de violencia que se suman a los encuadres claustróficos, convierten a "Recursos Humanos" en una historia que pareciera actualizar la visión kafkiana de la burocracia y lo acomodaticio que resulta el camino hacia el poder.