Esto se debe, entre otros factores, a que el agua incorporada no es un líquido estéril y puede introducir microorganismos. A su vez, la dilución reduce la concentración de conservantes y, con el paso del tiempo, puede favorecer la proliferación de bacterias y hongos. Por eso, no es conveniente conservar la mezcla durante varios días.
Cómo aprovechar lo que queda de shampoo o detergente
Para recuperar el contenido que permanece adherido a las paredes, se puede incorporar una pequeña cantidad de agua, apenas la necesaria para desprenderlo.
La mezcla debe utilizarse en el momento, sin dejarla preparada para los días siguientes.