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Color: los lunares seguros presentan un tono uniforme; si un mismo lunar combina varios colores, como marrón, negro, rojo o azul, conviene revisarlo.
Cáncer de piel: cómo protegerse del sol sin perder la vitamina D
La exposición prolongada al sol sin protección es uno de los principales factores que aumenta el riesgo de melanoma. La radiación UV daña las células de la piel y puede acelerar la transformación de un lunar benigno en maligno.
Sin embargo, la luz solar también es esencial para la producción de vitamina D, que ayuda al organismo a fortalecer huesos, músculos e incluso el sistema inmunológico. La clave está en tomar sol de manera segura, evitando las horas de mayor intensidad, usando protector solar de amplio espectro, ropa que cubra la piel, sombrero y gafas de sol.
Algunas personas tienen más riesgo de desarrollar cáncer de piel. Esto incluye quienes tienen piel clara o muchas pecas, antecedentes familiares de la enfermedad, quemaduras solares frecuentes en la infancia o adolescencia o un gran número de lunares o lunares atípicos. Incluso el uso de camas de bronceado artificial incrementa la exposición a radiación dañina. Conocer estos factores ayuda a estar más atento y a tomar medidas preventivas.