Además, de las cuatro yeguas que murieron, otros dos animales fueron alcanzados por el rayo. Ambos cayeron al suelo, pero luego lograron recuperarse. En total, el cuidador tenía a su cargo unos 20 animales en el predio.
Las vendas de las patas quedaron rotas
Uno de los detalles que llamó la atención después del episodio fue el estado de las vendas rojas que cubrían las patas de los animales, a la altura de los tobillos, que quedaron rotas tras la descarga.
El hecho generó conmoción entre quienes frecuentan el ambiente del polo. Según trascendió, entre los aficionados no se recuerda un episodio similar en esas circunstancias.
En cuanto al valor de los animales afectados, allegados al caso señalaron que las yeguas “tienen un valor relativo, no son de las más caras”.