“Intenté llegar hacia él y el mar me llevaba más adentro, cada vez me cansaba más hasta que lo llamé, se acercó a mí y trató de empujarme hacia la costa, hasta que no tocamos suelo los dos, estaba desesperado, pidiendo ayuda, un señor me llamó y me tiró una tabla de surf para poder sostenerme ahí, pero no llegué. Llegaron los salvavidas, me agarraron y les dije que mi papá estaba ahí. Tomaron a mi papá, lo subieron al bote y después a mí. Yo estaba bien, mareado, mi papá pálido, vomitando agua como yo. Tenía pulso”, relató.
Mario Ariel Petta Marinero tenía 49 años, era un retirado de la Marina, vivía en San Juan y había viajado a la Serena con su mujer y sus tres hijos.