En ese sentido, se entiende que la aplicación de soluciones inteligentes, tales como el big data, permite conocer al turista y al entorno donde se mueve.
El tercer eje hace foco en la planificación, lo que implica definir objetivos e indicadores, y el uso de soluciones tecnológicas de recopilación y ponderación de datos.
El cuarto eje radica en adaptar o construir infraestructura, servicios e información orientados a personas con capacidades diferentes. Entre ellas: movilidad reducida, adultos mayores, no videntes, sordos, personas con hijos pequeños y personas gestantes.
En cuanto al quinto eje, determinar y sostener la sostenibilidad económica de la actividad turística, lo que contempla indicadores de empleabilidad, inversión y desarrollo profesional.
En tanto, el sexto eje fija que el destino debe cumplir con la sostenibilidad sociocultural y respetar las diversidades, involucrar a los sectores vulnerados y promocionar el patrimonio cultural.
Finalmente, el séptimo eje trata sobre el respecto de la sostenibilidad ambiental, debe mantener y promover el cuidado del patrimonio natural del destino turístico.