Cómo superó la figura de Messi la rivalidad entre los clubes españoles
La convocatoria en el recinto de Asturias trascendió cualquier tipo de camiseta o color partidario. Entre el público asistente se destacaron múltiples hinchas del Real Madrid que no quisieron perderse la oportunidad histórica de ver de cerca al campeón del mundo. Tal fue el caso de Ian Arnaiz Santiago y Leo González Reguera, dos amigos que juegan juntos en el club Avilés y expresaron en diálogo con el medio La Nueva España: “Messi es el mejor del mundo, queríamos venir a verlo”, priorizando su admiración sobre su simpatía por el equipo madrileño.
Asimismo, Adri Marín, quien se definió como fanático del conjunto merengue, resumió la devoción generalizada con brevedad: “Me gusta el fútbol”. La jornada contó además con la participación del exjugador del Sporting de Gijón Nacho Cases e invitados de las delegaciones del Sporting y del Oviedo Genuine, reflejando una postal de compañerismo en torno a la figura del diez.
La expectativa por el evento se vivió intensamente desde varias horas antes del inicio. En las puertas de acceso al Palacio de los Deportes se agolparon cientos de fanáticos con camisetas número 10, banderas argentinas y pancartas. Entre ellos, Siro Durán, un argentino que esperó más de tres horas para intentar conseguir una firma, resumió el sentir popular: “Messi lo es todo, simboliza la necesidad de no rendirse”. Del mismo modo, Matías Zucherino, de ocho años, captó la atención con un cartel propio que rezaba: “Por papá amo Argentina, por vos el fútbol”.