Asimismo, repasó su etapa de crecimiento institucional y humano en las filas del Barcelona, el club de su vida, donde aprendió que el éxito deportivo es una derivación del esfuerzo constante y la responsabilidad: “El fútbol es una consecuencia de muchas cosas que se tienen que hacer, muchas responsabilidades que uno tiene antes de ir a entrenar o jugar”, analizó.
En relación con su mentalidad competitiva, reafirmó la premisa con la que construyó su trayectoria profesional admitiendo que “se entrena como se juega no son solo palabras” y confesando que no le gusta perder “ni los partiditos cortos de los entrenamientos”.
Por qué el jurado le otorgó el Premio Princesa de Asturias a Lionel Messi
El jurado encargado de la distinción resolvió premiar al capitán argentino no solo por su “deslumbrante talento” y su “excepcional trayectoria”, sino también por su “formidable y continuada labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos”.
En ese aspecto, se valoró el acompañamiento del futbolista al SJD Pediatric Cancer Center Barcelona y las donaciones destinadas a paliar desastres naturales, como los incendios en Madrid. “Siempre intentamos colaborar y ayudar en lo que podemos”, sostuvo Messi, aclarando que muchas de sus acciones benéficas se realizaron “sin que se entere nadie”, movido por el deseo de ayudar de corazón.
Con este reconocimiento, el rosarino inscribe su nombre en una nómina de galardonados que en los últimos años incluyó a figuras y entidades de la talla de Serena Williams, Carolina Marín, Eliud Kipchoge, la Fundación Olímpica para los Refugiados, el Equipo Olímpico de Refugiados, Teresa Perales, Carlos Sainz, Lindsey Vonn, los alpinistas Reinhold Messner y Krzysztof Wielicki, y la selección de rugby de Nueva Zelanda, los All Blacks.