Macroeconomía

Riesgo País: factores locales e internacionales lo hacen subir y se acerca al techo de 2026

El Gobierno no consigue que el indicador del banco JP Morgan pueda seguir bajando y perfore definitivamente el valor de los 400 puntos. Va en sentido contrario y se acerca al máximo valor del año.

por Roberto Adrián Maidana | 15 de octubre de 2026 - 13:26
Riesgo País: factores locales e internacionales lo hacen subir y se acerca al techo de 2026

El riesgo país en niveles altos para lo que va de 2026. (Foto: A24.com)

El riesgo país vuelve a recalentarse. Es la medida para que la Argentina regrese al mercado internacional de capitales, pero aún se mantiene lejos de esa alternativa. El indicador elaborado por JP Morgan trepó hasta la zona de los 640 puntos básicos y se acercó a su máximo anual, en una señal de que la Argentina todavía no consigue convencer a los inversores de que podrá sostener la estabilidad financiera y afrontar sus próximos vencimientos de deuda.

El riesgo país vuelve a subir y llega cerca del valor máximo en este año 2026. (Foto: A24.com)

La suba responde a una combinación de factores internacionales y domésticos. Entre los primeros, el incremento de las tasas de interés de Estados Unidos encarece el financiamiento global y vuelve más atractivos los bonos del Tesoro norteamericano frente a los activos de países emergentes. En ese escenario, los títulos argentinos sufren una mayor presión vendedora.

Sin embargo, el problema local también tiene un peso determinante. El Banco Central redujo el ritmo de compra de reservas, un dato que el mercado sigue de cerca porque los dólares disponibles serán fundamentales para pagar los compromisos externos. Aunque las reservas acumuladas mejoraron durante el año, los inversores miran especialmente la capacidad del Gobierno para seguir sumando divisas.

El presidente Javier Milei habló este jueves de la baja del riesgo país de la Argentina en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, en Washington DC. Consideró que su descenso es un símbolo de confianza financiera internacional.

Sin embargo, aún esta lejos de bajar para siempre a un nivel de 350 puntos, que le conseguiría al país tasas de interés lo suficientemente bajas como para endeudarse sin riesgo a un nuevo default.

El dato de la inflación creciente en los Estados Unidos, a pocas semanas de la elección de medio término estadounidenses, no ayuda a los bonos argentinos y al riesgo país. El capital internacional se refugia en los bonos de EE.UU. en épocas en que se especula con más subas de la tasa de la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED).

A esa incertidumbre se agregan la debilidad de algunos sectores de la actividad económica y las dudas políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Los operadores evalúan si el programa económico podrá sostenerse y si el Gobierno tendrá capacidad para mantener el equilibrio fiscal, la estabilidad cambiaria y el acceso al financiamiento.

El problema es que el aumento del riesgo país genera un círculo difícil de romper: cuando caen los bonos argentinos, sube la sobretasa que los inversores exigen para prestarle al país. Con niveles superiores a los 600 puntos, la Argentina continúa lejos de recuperar el crédito internacional a tasas razonables.

Para que el indicador vuelva a bajar de manera sostenida, no alcanza con mantener el superávit fiscal: el mercado necesita señales de acumulación consistente de reservas, capacidad de pago y previsibilidad económica y política.

El año 2026 y el riesgo país argentino. Desde una buena base, bajó a niveles como los de 2017, pero no pudo consolidarse y otra vez está en los puntos más elevados de este año. Lejos aún de acceso a los mercados internacionales privados de prestamos a tasas razonables y con posibilidad de ser afrontados. (Foto: A24.com)

Pese al discurso del presidente Milei, el riesgo país no baja

El riesgo país volvió a superar los 600 puntos básicos, el mismo día que el presidente Milei defendió su plan libertario en Washington. Pese su mensaje sobre la recuperación económica, el superávit fiscal y el cambio de rumbo de la Argentina, los mercados todavía no terminan de convalidar una mejora sostenida en la percepción de solvencia del país. La distancia entre el optimismo oficial y la cautela de los inversores se explica por tres factores centrales: las dificultades para acumular reservas, las dudas sobre la capacidad de pago de la deuda y la incertidumbre política y financiera.

El indicador que elabora JP Morgan mide la sobretasa que debe pagar un país para financiarse frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Cuando sube, refleja que los inversores exigen una compensación mayor por el riesgo de prestarle dinero. Por eso, aunque el Gobierno exhiba resultados positivos en algunas variables macroeconómicas, el mercado evalúa también si esos avances serán suficientes para garantizar los compromisos futuros.

Las tasas internacionales y la incertidumbre global

El primer factor es el contexto financiero internacional. La economía en los Estados Unidos son un dolor de cabeza para Trump y los votantes que se aprestan a las elecciones de medio término. El alza de la inflación - 3,6% anual - vuelve las miradas hacia la Reserva Federal de ese país. La suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos vuelve más atractivos esos activos frente a los títulos de países emergentes. Los inversores reducen su exposición al riesgo y buscan refugio en mercados considerados más seguros. Es decir, si la FED sube las tasas, absorbe dólares que no van como divisas genuinas a países emergentes o con procesos de ajuste como la Argentina. El capital es temeroso y no quiere correr riesgos exagerados.

Trump, también es responsable en otro punto. A esto se suman las tensiones en Medio Oriente, el encarecimiento del petróleo y las preocupaciones por la inflación global. El resultado es una presión adicional sobre los bonos argentinos, cuyos precios caen y empujan al alza el riesgo país.

La economía local y las dudas sobre las reservas

El segundo factor combina la debilidad de la actividad económica con las dificultades para consolidar una mejora de las variables financieras. La inflación de septiembre fue del 1,9%, por encima del registro del mes anterior. Antes fue JP Morgan, luego el Banco Mundial y ahora se sumó el Fondo Monetario Internacional. Las tres entidades, un banco y privado y dos organismos multilaterales de crédito recalcularon a la baja al crecimiento del PBI local para 2026. Desde Asia, el Fondo Monetario Internacional recortó su proyección para la Argentina del 3,5% al 2,1%.

Pero la principal preocupación pasa por los dólares. El mercado necesita comprobar que el Banco Central podrá acumular reservas suficientes y que el Tesoro contará con las divisas necesarias para afrontar los vencimientos de deuda. En Washington, el presidente Javier Milei dijo que el mercado de capitales en nuestro país sigue siendo muy chico como para financiar proyectos de inversión y crecimiento. Por eso volvió a ponderar el RIGI y la Ley de Inocencia Fiscal para que se incorporen capitales genuinos. Mientras ese proceso es lento, ya comenzó a calentarse la previa de un año electoral .

La caída de las cotizaciones de los bonos soberanos refleja esa desconfianza. Aunque el Gobierno mantenga el superávit fiscal, los inversores también necesitan certezas sobre la capacidad de pago en moneda extranjera. Caputo aseguró este jueves en la reunión del FMI en Tailandia que la Argentina tiene ya fondos suficientes para no depender de ese organismo y Kristalina Georgieva coincidió: "Argentina repagará", dijo para señalar que esta cerca de no necesitar más préstamos por el acuerdo con la deuda.

La incertidumbre política y las elecciones de 2027

El tercer factor es político. Los inversores empiezan a anticipar el escenario electoral de 2027 y evalúan si Milei podrá sostener su programa económico y conseguir respaldo para profundizar las reformas.

La mejora que había experimentado el mercado tras el triunfo de Flávio Bolsonaro en Brasil y el respaldo del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, no alcanzó para modificar la tendencia. Fue un impulso transitorio, sin cambios suficientes en los fundamentos financieros argentinos. A eso se agrega un problema inmediato: el Gobierno deberá afrontar vencimientos externos importantes durante 2027 y necesita recuperar el acceso al financiamiento voluntario. La suba del riesgo país, a valores muy por encima de los 350 puntos lo hacen imposible.

Parece que el discurso de un triunfo en 2027 de este modelo, que la gente no quiere volver al pasado y el cambio de modelo, necesita aún mayor poder de fuego para convencer a los mercados internacionales. Por eso, el riesgo país no rompe para siempre el piso de los 400 puntos.

El mercado reclama resultados concretos en reservas, capacidad de pago y previsibilidad política. La Argentina necesita despejar ese "costo de la desconfianza" para que este más cerca de acceder al crédito privado internacional.

En pocas palabras

  • Riesgo país: El indicador JP Morgan escala a 640 puntos, cerca de su máximo anual.
  • Factores: Suba de tasas en EE.UU. y menor compra de reservas por el BCRA impactan negativamente.
  • Perspectivas: Argentina aún no genera confianza para volver al mercado de capitales internacional.
Resumen generado por Thinkindot AI
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