Hungría es el único Estado miembro de la OTAN que aún no cubrió los trámites para el ingreso de Suecia.
El nacionalista Orban se desmarcó de la UE al mantener una relación estrecha con el Kremlin después de que estalló la guerra entre Rusia y Ucrania que este sábado cumple dos años.
Pese a que el mandatario húngaro teóricamente siempre se mostró a favor del ingreso de Suecia a la OTAN, a lo largo del último año fue variando de excusas.
En las últimas semanas, condicionó la aprobación definitiva a una reunión con su homólogo sueco, Ulf Kristersson.
Por tal motivo, el primer ministro sueco, quien anteriormente llegó a decir que no tenía nada nuevo que "negociar" con Orban para lograr su respaldo definitivo, anunció hoy que este viernes viajará a Hungría para terminar de cerrar la entrada de su país en la OTAN.
La visita fue anunciada tanto por el Gobierno sueco como por el de Budapest.
En los mensajes, ambos países citaron como temas a tratar "la cooperación en Defensa y seguridad" y los preparativos para la presidencia húngara del Consejo de la UE, informó la agencia de noticias Europa Press.
Ninguno de los dos países aludieron expresamente a la OTAN.
Sin embargo, es precisamente el retraso de la aprobación a la incorporación de Suecia a la Alianza Atlántica lo que motivó a viajar a Kristersson.
En mayo de 2022, meses después de iniciarse la guerra en Ucrania, Suecia, junto con su vecina Finlandia, había presentado su candidatura para formar parte de la OTAN.
De esta manera, y con el argumento de estar preocupados por su seguridad, los dos países nórdicos rompieron décadas de neutralidad observada tras la Segunda Guerra Mundial.
Helsinki se convirtió en abril de 2023 en el 31º miembro de la Alianza Atlántica, mientras que Estocolmo sigue en la espera.
El líder húngaro había prometido no ser el último en aprobar la candidatura sueca, pero en enero se le adelantó el Parlamento tuco, otro país reticente al ingreso de este país nórdico.