Cuando hablamos de fútbol masculino, tenemos que remontarnos al 20 de septiembre de 1931 para desenpolvar el primer Boca-River de la historia del profesionalismo, con triunfo xeneize por 3-0. Casi un siglo después, podemos decir con alivio que el fútbol femenino ya dio su primer paso en el ámbito profesional y dejó su huella marcada a fuego.
