Frente a este escenario, el Gobierno nacional y las provincias avanzan en medidas de prevención para reducir los daños. Entre las prioridades están el monitoreo de las condiciones meteorológicas e hídricas, la coordinación de los sistemas de emergencia y la preparación de las zonas potencialmente afectadas.
“Sería un fracaso extraordinario ver venir esta crisis, escuchar las predicciones de los expertos y, aun así, desperdiciar la oportunidad de proteger a las personas que están en su camino”, señaló la argentina que dirige ese organismo mundial.
Estar preparados ante las perspectivas negativas del Super-Niño
De las palabras de la funcionaria internacional de origen argentino se desprenden dos cosas muy importantes. El "Super-Niño" elevó casi 4 grados la temperatura del Pacífico que llega a la costa sudamericana. Algo nunca registrado e inesperado. Esto traerá por igual cambios con profundas sequías o lluvias extremas. Depende de los lugares de la amplia geografía regional de este lugar del planeta. Pero al mismo tiempo, hay una alerta temprana que lleva ya varios meses. Estos cambios en el clima no pueden tomarnos por sorpresa.
Además, están más que visibles en esta actualización del reporte de la OMM. Por eso las palabras de Saulo: "Sería un fracaso ver venir esta crisis" y no hacer nada para paliar sus efectos.
El informe actualizado, cuando revisa los parámetros para nuestra región dice: "Pronósticos probabilísticos de la temperatura del aire en superficie para el período noviembre de 2026-enero de 2027". En el mapa correspondiente se ver diferentes sombreados que responden a esta diversidad amplia y peligrosa que plantea el "Super-Niño". Aparecen áreas de mayor probabilidad prevista tanto para temperaturas inferiores a lo normal, superiores a lo normal y cercanas a lo normal. Y lo mismo para las lluvias, el otro gran peligro del "Super-Niño".