El comunicado del Palacio San Martín, que el canciller Quirno reprodujo en su cuenta de "X" dice: "El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto informa que la República Argentina ha declarado persona "non grata" al Sr. Mohsen Soltani Tehrani, Consejero y Encargado de Negocios ad interim de la República Islámica de Irán, de conformidad con el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, y debe abandonar el territorio nacional en un plazo de 48 horas".
Y explica las razones de esa drástica decisión diplomática: "La decisión se adopta en respuesta al comunicado difundido el día de ayer por el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, que contiene acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes contra la República Argentina y sus más altas autoridades. Dichas manifestaciones constituyen una inaceptable injerencia en los asuntos internos de nuestro país y una tergiversación deliberada de decisiones adoptadas conforme al derecho internacional y al ordenamiento jurídico nacional".
Y sigue: "Este último hecho agraviante se suma a la persistente negativa de la República Islámica de Irán a cooperar con la Justicia argentina en la investigación del atentado contra la AMIA, así como a su reiterado incumplimiento de las órdenes internacionales de detención y extradición de los responsables. Asimismo, resulta particularmente grave la designación en cargos de alta responsabilidad del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de personas requeridas por la Justicia argentina".
Finaliza así: "La República Argentina no tolerará agravios ni injerencias de un Estado que ha incumplido de manera sistemática sus obligaciones internacionales y que persiste en obstaculizar el avance de la justicia. La República Argentina reafirma su compromiso inquebrantable con la memoria, la justicia y la lucha contra el terrorismo, así como con el pleno respeto del derecho internacional".
Términos coincidentes, pero en sentido contrario entre ambos países
La contestación de la Cancillería llega tras la amenaza de la Guardia Revolucionaria islámica. Considerada por la Argentina como organización terrorista, emitió un comunicado - que tiene todas las características de una amenaza en la que dice: "La decisión (argentina) viola principios fundamentales del derecho internacional, como el respeto a la soberanía de los Estados y la no injerencia en asuntos internos".
Poco después, el comunicado de cancillería consigna: "Dichas manifestaciones constituyen una inaceptable injerencia en los asuntos internos de nuestro país y una tergiversación deliberada de decisiones adoptadas conforme al derecho internacional y al ordenamiento jurídico nacional". La cancillería cita, como puede leerse más arriba: "...contiene acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes contra la República Argentina..." por el comunicado previo de la cancillería iraní del día anterior.
Los dos países usan el mismo tono - y las mismas palabras - para este delicado cruce de acusaciones y reproches. En el caso iraní, para renovar amenazas. La Argentina por su parte, para expulsar a quien llevaba adelante la representación interina de Irán en nuestro país.