Guerra en Medio Oriente

La amenazante reacción de la Guardia Revolucionaria iraní contra el gobierno de Milei por declararla terrorista

Para el régimen fundamentalista, la declaración de una "organización terrorista" es una medida que resulta inaceptable. Va en el mismo sentido de las palabras del presidente Javier Milei cuando dijo en Nueva York que Irán es un "enemigo" por los dos atentados en Buenos Aires.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
la Guardia Revolucionaria Iraní

la Guardia Revolucionaria Iraní, con una nueva amenaza hacia la Argentina y el gobierno del presidente Milei. (A24.com)

La Argentina resultó nuevamente blanco de duras amenazas desde Irán. Nuestro país tiene dos cuentas pendientes en la Justicia por los atentados sufridos en la década del 90. En 1992 en la embajada de Israel y en 1994 en la sede de la AMIA. La justicia determinó que Irán es responsable por ambos ataques terroristas. Por eso Milei habló de "país enemigo" cuando se refirió a Irán en su último viaje a Nueva York.

Ahora se suma otro elemento que escala la pésima relación entre los gobiernos. El argentino, declaró a la influyente Guardia Revolucionaria iraní (IRGC, por sus siglas en inglés) como una organización terrorista. Entonces, desde Teherán llegó la respuesta, en tono amenazante.

Condenó con dureza la decisión de la Argentina de declarar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica, una medida que la administración de Javier Milei oficializó en línea con la política impulsada por Estados Unidos. Desde Teherán calificaron la decisión como un “error estratégico” y un “insulto imperdonable”, además de advertir que podría afectar la relación bilateral entre ambos países.

La respuesta iraní llegó a través de un comunicado de su Cancillería, en el que sostuvo que la medida de Buenos Aires responde a presiones de Washington e Israel y que, además, viola principios del derecho internacional, como la soberanía de los Estados y la no injerencia en asuntos internos. También alertó sobre el “precedente peligroso” que podría generar este tipo de designaciones en la política exterior de otros países.

Guardia islámica
La Guardia Islámica iraní, declarada organización terrorista por la Argentina. (Foto: Gobierno Argentino)

La Guardia Islámica iraní, declarada organización terrorista por la Argentina. (Foto: Gobierno Argentino)

La decisión argentina había sido anunciada por la Oficina del Presidente y se fundamentó en el presunto apoyo de la fuerza iraní a Hezbolá, organización a la que la Justicia y el Estado argentino vinculan con los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, los dos mayores ataques terroristas sufridos en el país. Con este paso, el Gobierno busca endurecer su postura frente a estructuras señaladas por terrorismo internacional.

En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, la reacción de Irán sumó un nuevo foco de fricción diplomática con la Argentina.

"Error estratégico e insulto imperdonable"

La Guardia Revolucionaria islámica es uno de los centros de poder que se mantiene estable en Irán, más allá de los dichos del presidente Donald Trump, que incluso anoche, volvió a hablar de un régimen casi sin capacidad de respuesta, por parte de los fundamentalistas islámicos.

El comunicado de la IRCG dice -además- que con esta postura, la Argentina “se ha colocado como cómplices de los crímenes cometidos y del lado equivocado de la historia”. También apunta que esa definición de organización terrorista para la Guardia Revolucionara se debe a un marcado "alineamiento con Estados Unidos e Israel"

el jefe de la guardia revolucionaria iraní
El brigadier general Ahmad Vahidi, cuestionado y pedido por la Argentina por los atentados terroristas en nuestro país en 1992 y 1994. (Foto: Yahoo)

El brigadier general Ahmad Vahidi, cuestionado y pedido por la Argentina por los atentados terroristas en nuestro país en 1992 y 1994. (Foto: Yahoo)

Qué es la Guardia Revolucionaria de Irán

La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) es una de las organizaciones más poderosas, influyentes y temidas del país. Fue creada tras la Revolución Islámica de 1979 con un objetivo central: defender al nuevo régimen teocrático y garantizar la supervivencia del sistema político instaurado por el ayatolá Ruhollah Khomeini.

A diferencia de las Fuerzas Armadas tradicionales, la Guardia Revolucionaria no responde al presidente ni a las instituciones electas, sino directamente al líder supremo, figura que hoy está cuestionada por la imagen nunca vista de Mojtaba Khamenei. Esa dependencia directa la convirtió con los años en una estructura paralela de poder, con influencia militar, política, económica y represiva.

Su peso va mucho más allá de las fronteras iraníes. La IRGC es considerada una pieza central del llamado “eje de la resistencia”, una red de grupos armados y milicias islamistas alineadas con Teherán y enfrentadas a Israel y a Estados Unidos. Bajo esa estrategia, la Guardia Revolucionaria brinda apoyo a organizaciones y estructuras armadas en Líbano, Siria, Irak, los territorios palestinos y Yemen.

Entre sus áreas más sensibles figura la Fuerza Quds, su brazo expedicionario en el exterior, señalado por coordinar vínculos con aliados regionales como Hezbolá y Hamas. También controla el programa de misiles balísticos iraníes, uno de los principales instrumentos de disuasión militar del régimen.

Además de su rol militar, la IRGC tiene un enorme peso dentro de Irán. Muchos de sus exmiembros pasaron a ocupar cargos en el Gobierno, el Parlamento y las provincias, lo que consolidó su influencia en la política interna. También construyó una poderosa red económica, con presencia en sectores estratégicos y negocios señalados por operar al margen de las sanciones internacionales.

En los últimos años, la Guardia Revolucionaria volvió a quedar bajo fuerte condena internacional por su presunta participación en la represión violenta de protestas masivas. Esa actuación reforzó las presiones de varios países y bloques para catalogarla como organización terrorista.

nota de la IRGC contra la Argentina
La Guardia Revolucionaria iraní, en una nueva amenaza contra la Argentina. (Foto: IRIMFA)

La Guardia Revolucionaria iraní, en una nueva amenaza contra la Argentina. (Foto: IRIMFA)

El particular reclamo de la Argentina

En todas las matanzas que provocaron Israel y Estados Unidos desde que comenzó esta guerra, aparece la muerte del anterior jefe de la Guardia Revolucionaria. En su lugar, fue designado uno de los hombres sindicados como responsables del armado de los atentados terroristas en nuestro país.

El brigadier general Ahmad Vahidi está ahora al frente de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), uno de los cargos más poderosos y peligrosos del país. Designado en medio de una devastadora guerra conjunta de Estados Unidos e Israel, que ya dejó más de 1.000 muertos, ciudades destruidas y buena parte de la cúpula militar iraní eliminada —incluido el líder supremo Ali Khamenei, según este texto, el 28 de febrero de 2026—, Vahidi asume un puesto marcado por el riesgo permanente.

La Argentina, desde el año 2006, mantiene una orden de captura internacional sobre Vahidi. Ahora, el jefe de la organización terrorista que acaba de amenazar nuevamente al país.