Y no es el único veto con el que responde a la decisión argentina del arbitraje por el Tratado del Mar. Londres también evalúa bloquear la posibilidad de que la Argentina pueda sumarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT). El Gobierno presentó formalmente su solicitud de adhesión en junio de 2026. Ingresar le permitiría acceder en condiciones preferenciales a mercados de Asia-Pacífico y de América, aunque el proceso requiere la aceptación de los miembros del tratado.
En su reciente discurso en Washington, al recibir un premio, Milei habló de la búsqueda de un acuerdo económico con los países del Pacífico - allí también está el Reino Unido por intereses estratégicos - similar al que el Mercosur firmó con la Unión Europea o con los Estados Unidos.
La OCDE y el significado para la Argentina
Es una organización de ayuda y cooperación económica importante porque está integrado por 38 países y entre ellos los más desarrollados de occidente.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) funciona como un foro donde los gobiernos comparten experiencias, comparan resultados y acuerdan estándares sobre transparencia, inversiones, competencia, medioambiente y lucha contra la corrupción.
Para ingresar, un país debe atravesar un proceso de evaluación que puede durar varios años. Primero, el Consejo de la OCDE habilita las conversaciones y establece una hoja de ruta. Luego, hasta 25 comités técnicos revisan sus leyes, instituciones y políticas, y pueden recomendar reformas para adecuarlas a los estándares de la organización. La incorporación requiere la aprobación unánime de los miembros. Y justo con esa cláusula, el Reino Unido contraataca a nuestro país.
Entre los beneficios potenciales figuran una mayor credibilidad internacional, mejores condiciones para atraer inversiones, acceso a conocimientos técnicos y la posibilidad de participar en la elaboración de estándares globales. Sin embargo, el ingreso no garantiza automáticamente inversiones, crecimiento ni una mejora de la economía: los resultados dependen también de las políticas que aplique cada país.
En Sudamérica, Chile y Colombia son miembros plenos. Argentina, Brasil y Perú mantienen procesos de adhesión abiertos.