Trump no puede descuidarse. El debut de su nueva vocera fue desastroso. (foto Reuters)
Zacharia, de 41 años, asumió el cargo tras la salida de Karoline Leavitt (rubia como ella, pero muy filosa y desafiante para con los periodistas, fiel defensora del presidente Trump) y enfrentó por primera vez a la prensa. Durante ocho minutos leyó un guión, respondió pocas preguntas y cometió un desliz cuando, al hablar de su familia, confundió a su marido con el presidente estadounidense. “Mi presidente, perdón, mi marido”, corrigió entre risas.
Pero el momento más incómodo llegó cuando le preguntaron en qué estado había aprobado el examen habilitante para ejercer la abogacía en Estados Unidos. La pregunta sorprendió incluso a Trump, que se encontraba junto a ella. Zacharia respondió: “Cuando me mudé a China”, sin aclarar si había aprobado el examen ni dónde estaba habilitada para ejercer.
La aguerrida vocera anterior y la nueva, que fracasó en su debut en la Casa Blanca. (foto: A24.com)
¿Es abogada la nueva vocera de Trump?
Zacharia se graduó en Derecho en la Universidad Pepperdine en 2011, pero no hay registros públicos que acrediten que haya aprobado el examen profesional o que esté matriculada para ejercer como abogada en algún estado estadounidense, según investigaciones periodísticas citadas por The Washington Post y The New York Times. Más allá de estudiar y graduarse, hace falta ese examen final para poder ejercer profesional.
La Casa Blanca sostiene que trabajó en operaciones jurídicas internacionales y que contaba con las credenciales correspondientes, aunque no precisó dónde obtuvo una licencia profesional. Y cuando le preguntaron por Ucrania, todo se desbandó. Y dio por terminada la conferencia 6 minutos más tarde de su primer furcio.
Trump, por su parte, defendió su desempeño y aseguró que la conferencia había sido muy buena. Sin embargo, su primera aparición dejó una pregunta abierta: ¿cómo puede presentarse como abogada una funcionaria cuya habilitación profesional no está acreditada públicamente? Ya se hacen apuestas entre los medios sobre cuánto puede durar en su nueva función en la Casa Blanca.
Quién es Katie Zacharia
Zacharia, de 41 años, se graduó en Derecho en la Universidad Pepperdine en 2011 y construyó su perfil público como comentarista conservadora en cadenas como Fox News y Newsmax. Allí comenzó su defensa de las acciones de Donald Trump, como candidato y luego, como presidente.
También trabajó en China para el estudio jurídico Zhong Lun, entre 2011 y 2013, y posteriormente ocupó funciones vinculadas con la comunicación política y la asesoría jurídica.
Antes de llegar a la Casa Blanca, se desempeñó como asesora de comunicaciones de Trump Media & Technology Group, la compañía vinculada al presidente estadounidense. También tuvo un breve paso por el Departamento de Seguridad Nacional.
Trump la eligió para reemplazar a Karoline Leavitt, quien dejó el cargo en agosto. El mandatario destacó su lealtad al movimiento MAGA y la presentó como abogada, una condición que ahora quedó bajo escrutinio.
Los líos de su primera conferencia
El martes 13 de octubre, Zacharia debutó ante los periodistas con una exposición inicial de unos ocho minutos, centrada en elogios a Trump y en los logros que atribuyó a su administración. Después respondió preguntas de apenas tres medios, todos de orientación conservadora, antes de cerrar la conferencia tras aproximadamente 14 minutos.
La pregunta sobre la presión de Trump hacia Musk por los satélites de Starlink a Ucrania la hizo trastabillar en sus zapatos con tacos altos. No sabiendo que responder, solo atinó a decir: "Voy a averiguar sobre el tema y regresaré". Saludó y su fue del atril, dejando a los periodistas solos en la sala.
¿Hay dudas sobre su continuidad?
Por ahora, no hay una confirmación oficial de que Trump evalúe despedirla. El presidente, de hecho, defendió su desempeño y aseguró que le había parecido muy bueno.
Sin embargo, el estreno fallido y las preguntas sobre su currículum abrieron un frente incómodo para una portavoz que deberá defender al Gobierno ante la prensa en la recta final hacia las elecciones legislativas de noviembre.
La continuidad de Zacharia también se convirtió en objeto de especulación pública y de apuestas sobre su permanencia. Especialmente porque en los Estados Unidos hay una cuestión muy sensible sobre funcionarios que falsean o tergiversan los datos. Para ser abogado profesional no solo se debe estudiar la carrera correspondiente. SE debe aprobar un examen habilitante. Y ahí está el problema.
La situación sobre su "graduación y habilitación" se agravó cuando se conoció que el Colegio de Abogados de California no tenía registros de que estuviera habilitada para ejercer allí. La organización Campaign for Accountability pidió investigar si había presentado de manera engañosa sus credenciales. Zacharia afirmó que ejerció derecho de transacciones internacionales con las acreditaciones correspondientes, obtenida antes o en su viaje a China, pero no precisó dónde obtuvo la habilitación. Mal debut para la nueva vocera, pese al respaldo que Donald Trump salió a ratificar.